Grillismo al acecho

Marzo 04, 2013 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Beppe Grillo es un cómico italiano que puso en jaque a los políticos de su país con un arma sencilla: escribir un blog en internet en el que llamaba sin descanso a no creer en los políticos del establecimiento italiano, en ninguna circunstancia.Grillo llevó las cosas al extremo, al afirmar que el asunto no era diferenciar entre lo que decía un político u otro, para él ambos mentían y su lucha por el poder tan sólo buscaba el beneficio personal. “Los políticos del establecimiento se han reelegido durante 20 o 25 años y han llevado el país al desastre, ¿cómo podemos votar por cualquiera de ellos?”. Y agregó, para cuidarse las espaldas: “Todo lo que sale en televisión es falso”.También propuso una reforma de la ley electoral, por la cual ningún político sancionado puede presentarse a elecciones y ningún otro pueda durar en el cargo más de dos períodos. Que haya sido criticado por esta propuesta muestra el grado de insensatez y de temor que cunde entre los políticos del establecimiento italiano. Grillo no acepta compromisos con nadie y tiene en jaque a la República italiana, pues eligió a la cuarta parte del Congreso y sin sus fuerzas no se podrá formar gobierno.Como era de esperarse, ya en España están buscando a su propio Beppe Grillo, lo mismo que en Grecia, Portugal e Irlanda. Buena parte de la ciudadanía europea está hastiada de sus respectivos establecimientos, o regímenes, que es decir lo mismo. Y creo que también sucede en buena parte del mundo. Colombia, por ejemplo, ya avisó con el notable repunte de Antanas Mockus cuando puso en jaque a la candidatura de Juan Manuel Santos, al vaivén de un lema simple y claro: “No todo vale”.Grillo es más directo: “Ningún político del establecimiento vale”. Elijamos a cualquiera, así sea un payaso, nos irá mejor. Y tal vez tenga razón, al menos en lo que a Italia respecta. Pero también a muchas otras partes del mundo, Colombia entre ellas. ¿Por qué tenemos que reelegir a congresistas que no han hecho más que legislar a su favor? ¿Por qué les prestamos tanta atención a personajes que ya gobernaron, demostraron su incapacidad y más bien debieran estar presos?Recuerdo a Álvaro Gómez, un político del establecimiento que se hastió del ‘régimen’ y tuvo el valor de expresarlo -no sé si por eso lo asesinaron-. Es más importante cambiar el régimen que elegir a sutano o a fulano. Y para cambiarlo lo primero es no volver a elegir a sutano o a fulano.Dejemos de pensar que las influencias son importantes. No lo son y no existirían si no creyéramos en ellas. De hecho cuando permitimos, con nuestro voto, que los políticos se eternicen en sus cargos, es que las influencias cuentan.El voto de cada cual es la única arma con la que contamos para acabar con el tráfico de influencias y con los males que azotan a la ciudadanía.¿Queremos que las cosas cambien y mejoren? No reelijamos más a los eternamente elegidos y no demos nuestro voto a nadie del establecimiento.No seamos menos que el cómico Beppe Grillo. Como de protestar con el voto se trata, es mejor elegir a una nulidad cualquiera antes que a cualquier político conocido. Así nos lluevan rayos y centellas, siempre será mejor la dignidad y el valor que la genuflexión y la cobardía.Hay que meter miedo con el voto para que los bandidos al menos sean cautos.

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