Falso doctor

opinion: Falso doctor

A veces noticias buenas enmascaran realidades turbias. Acaba de suceder con el...

Falso doctor

Mayo 30, 2011 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

A veces noticias buenas enmascaran realidades turbias. Acaba de suceder con el nombramiento de Carlos Andrés Perez Clavijo como rector en propiedad de la Universidad Santiago de Cali.Según la información emanada de la Santiago, este académico ostenta el título de doctor en biología molecular y biotecnología, lo que despertó ciertas ilusiones sobre la posibilidad de que la crisis de esta importante universidad esté en camino de solución. Pero se trataba de una impostura, pues Pérez Clavijo no obtuvo el título de Ph. D. en la Universidad Pablo de Olavide, ni en ninguna otra.Pese a ello en la Santiago se ha promovido su nombre asociándolo al título no obtenido. Así se puede leer en la invitación al “IV Simposio: Nuevos avances y tecnologías en genética médica”, en la que se señala como uno de los ponentes a “Carlos Andrés Pérez, Ph. D. en biotecnología”. El propio Pérez contribuye a esta confusión, pues en su hoja de vida, en el punto de estudios realizados, informa que en el 2003 realizó estudios doctorales, sin aclarar que no los terminó con éxito.¿Por qué se presenta como doctor, sin serlo? O, mejor, ¿por qué lo hace así la directiva de la Santiago, a sabiendas de la impostura? Presumo que sucede en virtud del prestigio que tiene el título de doctor entre la comunidad académica. De esa manera el cuestionado Consejo Superior, que condujo a esta universidad a una crisis profunda, toma una decisión controversial y la ampara con el prestigio de un título académico que el nuevo rector no posee. Pero esto no importa, lo que cuenta es generar la impresión de que en la Santiago se respetan los logros profesionales y que la universidad quedará en las buenas manos de un académico meritorio.Peor aún: se oculta el hecho de que el nuevo rector violó su contrato laboral con la USC. Éste es un contrato de exclusividad que le impide trabajar en otra institución de educación superior. Pero Carlos Andrés Pérez, el falso doctor, no tuvo empacho en firmar un contrato con el Icesi para desempeñarse como catedrático, como cualquiera lo puede constatar en http://www.icesi.edu.co/profesores_hora_catedra.phpAsí, lo que eligió el Consejo Superior de la Santiago no fue un rector con título de doctorado, como lo quiso hacer creer, tal vez para mermar un poco su desprestigio, sino a un personaje que se encuentra en conflicto jurídico con su propia Universidad, así la oficina jurídica de la Santiago se haga la de la vista gorda.Este episodio de la picaresca santiaguina muestra cómo se puede utilizar de manera torcida una buena idea, elegir a un doctor para dirigir la universidad, de tal forma que los responsables de la crisis pasen como salvadores de la institución.Pero la picaresca no sirve. Con ello se reafirma la idea, sostenida por profesores y estudiantes de la USC, de que primero se requiere reformar al Consejo Superior de la Santiago, para que una nueva entidad se haga cargo de los problemas de la universidad. La crisis de la Santiago es profunda e irreversible, como lo demuestra este episodio, y se requiere de una transformación seria de sus áreas académicas, financieras y administrativas.De lo contrario seguirán las imposturas.P.D. Celebro que luego de su extraña desaparición el rector del Icesi se encuentre sano y salvo entre nosotros.

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