El mayor problema

Noviembre 18, 2013 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Con base en informes de la Contraloría General de la Nación, El Espectador publicó un informe en el que relaciona los 10 casos más graves de corrupción en Colombia en los últimos años. Sumados, alcanzan la astronómica cifra de 3 billones 326 mil pesos desviados de la inversión pública para favorecer a particulares. Una enormidad.Pese a ello no nos inmutamos. Por ejemplo, según la última encuesta nacional conocida, para la mayoría de los colombianos los problemas más graves son el desempleo y la inseguridad. Yo pertenezco al reducido 12% que considera a la corrupción como el más grave mal del país. De hecho creo que es un factor generador de otros problemas como el desempleo y la inseguridad. Y aseguraría que mientras este problema no se resuelva, no se resolverá ningún otro.Los casos que se examinan en el informe al que aludo son: Agro Ingreso Seguro, Empresa de Energía de Pereira, Coomeva EPS, Transmilenio Calle 26, Vía Bogotá-Girardot, Recursos Parafiscales de la Salud, Licitación para recolección de basuras en el 2011 en Bogotá, Caprecom, IPS no habilitadas, y Saludcoop EPS como caso emblemático (Ver los detalles en http://www.elespectador.com/noticias/investigacion/el-top-10-de-los-casos-de-corrupcion-ad-portas-de-fallo-articulo-447582). La mayoría de estos casos, los más costosos y escandalosos, sucedieron en el gobierno anterior.Y ellos son apenas la punta del iceberg, pues hay mil más que no han tenido atención mediática. Todo lo cual confirma el análisis hecho por la Universidad de Chile, con el apoyo investigativo de Transparencia por Colombia, que seleccionó 29 casos emblemáticos de corrupción en Colombia en los sectores público y privado, entre los años 2002 y 2008. En sus conclusiones, señala que todas las ramas del poder público, lo mismo que la mayor parte de los empresarios privados, de una u otra manera contribuyen para que la corrupción en Colombia sea de carácter generalizado. Según la organización Barómetro de las Américas, “Colombia es el país más corrupto del continente”.Lo más grave de estas evaluaciones es que no centran su atención en los procesos de corrupción relacionados con asuntos tales como narcotráfico, paramilitarismo y guerrilla, sino que se ocupan de las actividades cotidianas del Estado y del sector empresarial en el país. Peor aún, la constatación de que un buen números de casos de corrupción se suceden con el lleno de los requisitos legales. Más grave: se sabe de leyes obtenidas mediante procedimientos de soborno a parlamentarios, que siguen vigentes aún después de que los sobornados confiesen su culpa.La sospecha de corrupción ronda todos los ámbitos y de manera especial al Congreso de la República. Por eso no fue extraño escuchar, cuando se debatía sobre la aprobación del TLC con Corea del Sur en el Senado, la pregunta “¿Cuánta plata habrán repartido los coreanos?”, para que se aprobara sin mayor problema este Tratado a todas luces inconveniente para el país.De mi parte, este será el asunto al que le prestaré mayor atención a la hora de votar en las próximas elecciones, pues creo que sin combatir eficazmente a la corrupción no se podrá solucionar nada en Colombia. Busco un dirigente político o social que crea que la lucha contra la corrupción es un propósito necesario para el país. De lo contrario habrá que votar en blanco.

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