El mal fútbol

Julio 25, 2011 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Me llamó la atención una declaración del exfutbolista paraguayo Julio César Romero, ‘Romerito’, un virtuoso que formó parte del Dream Team del Barcelona dirigido por Johan Cruyff, quien al ser preguntado por la final de la Copa América entre Uruguay y Paraguay, dijo que no tenía ninguna expectativa, pues se trataba de “dos equipos malos”.¿Malo Uruguay, cuarto en el último Mundial? Sí, nos recordó Romerito. No se olviden que llegó a semifinales por un penalti que erró Ghana en el último minuto, en un verdadero golpe de suerte. ¿Y Paraguay, su país? Muy malo, no juega fútbol, juega rugby. Y juega a empatar, no a ganar.Viendo los partidos yo había pensado algo similar, pero no me atrevía a decirlo, ante tanto sabio que elogia “la sabiduría táctica”, “el predominio del colectivo sobre la individualidad”, “la capacidad de sacrificio”, “las virtudes de una buena defensa”, etc., etc., todas ellas cosas ciertas, pero de las cuales no se puede echar mano cuando los partidos de fútbol resultan aburridores.El fútbol es un juego y su propósito es entretener. Si falla en eso no sirve, por más táctica, capacidad defensiva y sacrificio que se pregone. La verdad es que el buen fútbol siempre es entretenido, de lo contrario la gente no iría a los estadios. Y la clave del entretenimiento estriba en que los adversarios, en cualquier deporte, compitan para ganar, no para empatar.Para Romerito Brasil, Argentina, Chile y Colombia, fueron los equipos que, por momentos, mostraron buen fútbol, y sin embargo se fueron de la competencia. Mientras que Paraguay, que mostró el peor fútbol, está en la final e incluso puede ser campeón. Sucede: los malos también tienen posibilidad de ganar.Desde luego en esas ocasiones se sufre y muchos amantes del deporte terminan confundidos. Para eso es que está la labor de los analistas o críticos, como Romerito, un hombre que conoce el deporte del fútbol al detalle. Ellos tienen la autoridad moral para decirle a la gente cuando los que ganaron fueron los malos y no vale la pena emocionarse.Los analistas de la política lo saben bien. Esta es una actividad donde frecuentemente ganan los malos. Por fortuna en el fútbol y en otros deportes no es tan usual, y siempre estará vivo el recuerdo del Brasil 70, lo mismo que, en el futuro, el Barcelona 2011. Uruguay y Paraguay de la Copa América pasarán rápidamente al olvido.Otra cosa interesante que dijo Romerito es que los jugadores de gran calidad son escasos y sólo surgen de cuando en cuando. Algo obvio, los virtuosos y los genios, en cualquier actividad humana, nunca abundan. Pero cuando existen hay que usarlos.Él dice que entiende el juego de Uruguay porque no posee virtuosos estilo Messi y Neymar. Tiene que limitarse a un estilo muy físico, donde cuenta más la lucha que el buen juego. No es un ideal, sino actuar de acuerdo con sus propias limitaciones. Lo que está bien, pero no es un ejemplo a seguir.Si un país tiene jugadores virtuosos debe seleccionarlos para que lo representen. Así habrá mejores equipos y buen juego. Es gratificante escuchar a un exfutbolista hablar de esta manera. Así entendemos que esta Copa América tan sólo fue un mal rato. Vendrán tiempos mejores.

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