El embudo de Juanchito

El embudo de Juanchito

Abril 23, 2012 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Por razones de trabajo, desde hace más de 40 años circulo por el puente Carlos Holguín, que cruza el Cauca entre Puerto Mallarino y Juanchito.Este puente colgante fue una de las primeras grandes obras de ingeniería construidas en el Valle y ha prestado un servicio eficiente durante décadas. El arquitecto Jorge Galindo, en su laureado texto sobre los puentes y pasos del río Cauca en el Valle lo menciona como un ejemplo de buena ingeniería, al lado del puente Camacho, un puente ferroviario que cruza el Cauca hacia Palmira y que se abría para dar paso a los vapores fluviales que surcaban el río.El Camacho fue premio nacional de ingeniería y se le consideró una de las ‘maravillas” colombianas. Pero, como lo narré hace años en una Gaceta, murió cuando el ferrocarril comenzaba a fenecer y hoy existe herrumbroso y abandonado, como una muestra de la desidia ciudadana y gubernamental.Lo mismo sucede, o tiende a suceder con el puente Carlos Holguín. Su nueva estructura, que procede de la década de 1950, hace años que fue rebasada por las demandas de tráfico en la vía que une a Cali con Candelaria y desde allí hacia Palmira por Pradera, o hacia el sur, vía Florida, Miranda, Caloto y aún Puerto Tejada y Popayán.Posiblemente uno de los problemas de movilidad insolubles que tiene Cali hoy es el monumental trancón que se presenta en el acceso al puente de Juanchito, todos los días. Y es insoluble por una razón elemental: su único carril sólo permite el paso de un vehículo por sentido, mientras las vías de acceso a él tienen, en un caso, tres vehículos por carril y, en otro, dos vehículos por carril.Allí se forma un embudo que genera accidentalidad, retrasos considerables y más de un problema ciudadano. Agréguese a esto que no conocemos un solo estudio del estado actual del puente y que, durante los 40 años que llevo transitándolo, nunca he visto a una cuadrilla de trabajadores haciéndole mantenimiento.Y eso que no se trata de cualquier vía. Por ella Cali se liga a una zona de grandes ingenios azucareros, de Centros de investigación como Cenicaña, de gran cantidad de granjas avícolas y porcinas, de fábricas de materiales para la construcción,, de pequeñas ciudadelas en las que habitan miles de caleños y de terrenos dedicados a la agricultura empresarial, amén de la central de abastos Cavasa. Buena parte de los alimentos que se consumen en Cali arriba cruzando el puente de Juanchito, que se ha vuelto intransitable.Desde el punto de vista de la movilidad está claro que el puente ya no da más. Urge construir otro. Y desde el punto de vista de la seguridad, el puente debe estar llegando a su límite. No tiene buen mantenimiento y cada año que pasa hay vehículo más grandes y pesados transitando por él. Hay que ser previsivos para evitar una tragedia.Soy consciente de que el buen Secretario de Tránsito que tiene la ciudad ni puede agilizar la movilidad en la ciudad cuando se presentan obstáculos insalvables, como sucede con el puente de Juanchito.Sé que sucede igual en otras partes, como el tramo caleño de la carretera al mar, o la Autopista Cali-Yumbo que se ha vuelto una ‘carretera de la muerte’. Pero algo debe hacerse con el puente Carlos Holguín antes de que tengamos consecuencias dolorosas que lamentar.

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