El arranque

Abril 16, 2012 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Al evaluar los 100 primeros días de gobierno, en la percepción de la mayoría de los caleños pareciera que el alcalde Rodrigo Guerrero no hubiese hecho nada digno de mención.Lo mismo sucede en otras ciudades importantes del país, con sus respectivos alcaldes, donde la ciudadanía no aprecia cambios significativos y mucho menos realizaciones.Por ejemplo, para el caso de Cali, la porción mayoritaria opina que el ritmo del gobierno de Guerrero es muy lento. Más del 70% de los encuestados cree que en Cali las cosas siguen igual. Más de la mitad siente que el Alcalde no le ha devuelto la confianza y la credibilidad a los caleños. El 64% piensa que el Alcalde le ha prestado insuficiente atención a los problemas de la ciudad. Y cerca de la mitad de los encuestados cree que el Alcalde está por debajo de las expectativas que generó.En resumen, le va regular, por decir lo menos. Yo, por mi parte, que parezco condenado a llevar la contraria, creo que los encuestados están locos o que no tienen ni idea de qué es lo que se evalúa en los primeros 100 días de cualquier gobierno. Lo primero, por culpa de los medios de comunicación, y lo segundo, también por culpa de los medios de comunicación.Me explico. Los periodistas colombianos, casi todos, todavía siguen creyendo en aquella tontería de García Márquez según la cual la noticia “es que un hombre muerda a un perro y no que un perro muerda a un hombre”. En otras palabras su atención está puesta en lo escandaloso, en lo estrambótico, en lo que se sale de la normalidad. El hermoso verso de Aurelio Arturo sobre “los días, que uno tras otro son la vida”, no los conmueve y les parece aburrido.De allí que si un gobernante recién posesionado no produce un hecho extraordinario al día siguiente, simplemente no existe. Los estilos de gobierno serenos, reflexivos, conciliadores y alejados de escándalos los dejan sin tema y sin trabajo. Detestan a los gobernantes delicados. Ellos necesitan que un hombre muerda a un perro, y cuando aquello no sucede, les parece que nada sucede. Por eso mismo tampoco entienden que en 100 días ningún Alcalde puede hacer nada especial. De hecho, ni siquiera en el primer año de gobierno, pues le corresponde ejecutar un presupuesto que fue confeccionado por la administración anterior. Esto los periodistas lo saben pero no lo entienden y la ciudadanía por lo general no lo conoce.Lo esencial es el estilo que la administración impone, y en el caso de Guerrero es evidente su preocupación por ‘ordenar la casa’, trabajar en equipo y planear con buen criterio. El Plan de Desarrollo, ya elaborado, es su gran logro. También la excelencia de su gabinete, lo mismo que la tranquilidad que genera.Como caleño, luego de los primeros 100 días de gobierno del Alcalde, siento tranquilidad. Lo que me parece una gran sensación que me permite pensar en un futuro mejor para la ciudad y para mi familia.Puede que esté en minoría, pero sé que lo importante de una alcaldía no es como comienza sino cómo termina. Desde luego, diseñar una buena estrategia de comunicación será indispensable para el municipio.

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