Defender el patrimonio

Defender el patrimonio

Febrero 17, 2014 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Escuché a la Ministra de Cultura señalar que los caleños hemos sido poco diligentes a la hora de defender nuestro patrimonio cultural. Cierto, pues hemos visto demoler bellas y monumentales edificaciones sin inmutarnos y hemos visto desaparecer la arquitectura patrimonial de barrios enteros, sin que haya existido el menor esfuerzo de conservación.Y sigue sucediendo, con frescura. Lo sabemos por la propuesta de la sociedad Plaza de Toros, que pretende vender la mitad de los parqueaderos para que se construya allí, entre otras cosas, otro centro comercial.Debiéramos entender que la Plaza de Toros de Cali es un bien cultural de la nación, que incluye en la declaratoria los terrenos donde están los toriles, la escuela de tauromaquia y los parqueaderos. Debe recordarse, también, que estos parqueaderos siempre estuvieron abiertos a la ciudadanía durante todo el año, y se encerraron con rejas y candados hacia 1991. Tenían vocación y uso de carácter público. Hoy es un terreno arborizado, una joya verde en medio del tráfago urbano, un espacio privilegiado de sombrío en una ciudad con gran déficit de zonas verdes.Hemos esperado más de 50 años para que los árboles del parqueadero crezcan, y ahora quieren tumbar al menos la mitad de ellos. ¿Es que no valen nada? ¿Permitiremos otro arboricidio en el corazón de Cali? Y, la ‘vista’ de la Plaza de Toros desde la calle quinta, una especie de estampa identificadora de la ciudad, ¿la dejaremos desaparecer detrás de un galpón comercial? Los bienes culturales se conservan no sólo para aprovecharlos, sino también para verlos. La vista, ese intangible que decide a una familia para comprar o para rechazar una casa, también es importante en un bien cultural. ¿Qué sería del Taj Mahal sin su maravillosa vista a la distancia?Este enojoso asunto está en discusión en el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, que ha rechazado en dos ocasiones la propuesta de un Plan Especial de Manejo y Protección para la plaza de toros, presentado por la propia sociedad anónima y que pretende ser autorizada para construir una obra nueva y para enajenar parte de los parqueaderos de la Plaza. Al respecto la consejera Liliana Bonilla fue clara al recordar, palabras más, palabras menos, que el objetivo de un Plan Especial de Manejo no es el desarrollo inmobiliario, sino la protección del bien cultural que se pretende intervenir.Adicionalmente, debe conocerse que el decreto 763 de 2009 creó el Sistema Nacional de Patrimonio Cultural, por lo que el nivel nacional debe conocer y respetar la opinión de los demás niveles territoriales. Hay que tener en cuenta el concepto del Consejo Departamental de Patrimonio Cultural, lo mismo que del Concejo municipal de Cali.Y hay más. En el foro realizado en el Concejo de Cali para discutir este asunto, el abogado Carlos Humberto Sánchez citó la escritura pública 838 de 1955 de la notaría Cuarta, por la cual el municipio cedió a la Sociedad Plaza de Toros de Cali el lote de terreno para los parqueaderos, con la condición de que, en caso de cambiar de uso, esos terrenos revertirían al municipio. En otras palabras, no los pueden vender para construir un centro comercial, como se pretende.En fin, hay que buscar otra manera de capitalizar la sociedad Plaza de Toros, diferente a la de afectar el patrimonio cultural de Cali. La ciudad está alerta.

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