Cosas políticas

Mayo 28, 2012 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Pronto tendremos nuevas elecciones para gobernador del Valle y en la atmósfera existe una sensación de indecisión general: la gente no sabe qué hacer.Las opciones son escasas: votar por uno de los tres candidatos; abstenerse; o, votar en blanco. Ninguna de ellas parece garantizar un resultado favorable. La primera, porque sólo deja para escoger entre dos alternativas, ya que la candidatura del MÍO es apenas un ala díscola, picarona, de la Unidad Nacional y el uribismo. Así que quedamos con un candidato conservador que no ha logrado despertar mucho entusiasmo ni siquiera en sus propios correligionarios, y otro del Polo Democrático, un partido completamente desprestigiado desde que es manejado por la manguala entre el Moir y el partido Comunista.Abstenerse será una salida para muchos, pues si las candidaturas existentes no entusiasman, resulta más productivo salir con la familia de paseo o dedicarse al descanso. El que se abstenga, en estas circunstancias, manifiesta que no le importa lo que suceda, no porque en realidad no le importe, sino porque no puede hacer nada para que las cosas sean distintas.Queda la opción del voto en blanco, tal vez más razonable, aunque poco atractiva en medio de la apatía general. No tanto como una forma de rechazo a los tres candidatos inscritos, sino a la celeridad con la que el Gobierno Nacional convocó las elecciones, haciendo imposible que grupos de ciudadanos tuvieran tiempo para organizarse y recoger el número necesario de firmas para presentar candidato. A mi manera de ver, el Gobierno cercenó los derechos de la participación ciudadana y con ello cometió una ilegalidad.Sin mucha seguridad creo que votar en blanco es la mejor opción, aunque sea para recordarle al Gobierno Nacional que no puede pasarse por la faja la ley cuando se trata de definir la gobernabilidad en el Valle del Cauca. Como lo señaló el Consejo de Estado ya esto se hizo con la designación del gobernador Lourido, y me imaginó que alguien tendrá que pagar por el estropicio. Al menos votando en blanco le decimos al Gobierno Nacional que los vallecaucanos existimos y que tenemos derecho a participar en la escogencia de los candidatos.Me extraña que personas de autoridad y experiencia nos pongan a escoger ‘el mal menor’. Y que otras, olvidando la ley y los principios, pretexten ‘el alto costo’ de los procesos electorales. En realidad, los tres candidatos podrían ser magníficos, pero al birlar el derecho de participación ciudadana se está quebrando una vértebra de la Constitución y se produce una inaceptable burla de la ciudadanía. De allí que votar en blanco sea una opción que encarna la dignidad ciudadana.Sigifredo. No conozco a Sigifredo López y no podría, por lo tanto, meter la mano a la candela por él. Pero se me ha hecho imposible creer en la acusación de la Fiscalía sobre su participación en el secuestro de los diputados sobre todo después que se han conocido los indicios en su contra. Ni el video ni la voz prueban nada y me parece que los fiscales dieron un peligroso paso en falso.Una acusación tan temeraria debía contar con pruebas contundentes, que no dejaran dudas, porque de lo contrario se estaría cometiendo una mostruosidad. Na ha sido así, por lo que estamos ante otro capítulo de la ‘historia universal de la infamia’. De mi parte, creo que la acusación temeraria puede costarle el cargo al nuevo fiscal.

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