Cortoplacismo

Cortoplacismo

Julio 07, 2014 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Desde hace varios años he escrito clamando para que alguien en Cali comprenda que garantizar el suministro de agua potable a la ciudad, pensando en una perspectiva de 50 años, es el problema más importante y urgente de la ciudad.Mientras tanto la amenaza de desabastecimiento y de los cortes de agua se convierte en realidad. Y no se han querido poner en ejecución las propuestas para encontrar una nueva fuente de aguas para Cali, pese a varias alternativas que se conocen desde hace más de una década. Por eso, cuando el problema aprieta, comenzamos a malgastar recursos escasos, pensando en soluciones de emergencia, que apenas serán un paliativo y cuya ejecución resulta costosa, tanto financiera como ambientalmente. Por ejemplo, los pozos profundos que, además, ni siquiera se ponen a operar cuando la emergencia llega, como sucedió en el año pasado. Ahora se habla de construir un gran reservorio con capacidad para almacenar 100 mil metros cúbicos de agua, a un costo de 20 mil millones de pesos. A esta medida, los expertos le han encontrado varias fallas.Para un exgerente de Emcali, “invertir esa suma para tener agua por unas 5 o 6 horas, no es lo más adecuado”. Además parece una solución cortoplacista poco pensada: otro exgerente de Emcali advierte sobre la inconveniencia de construir el reservorio en tierras bajas de la ciudad “porque la ciudad depende de plantas de bombeo, lo que requiere de mucha energía”. Propone que se haga en sitios altos, para conducir el agua por gravedad a los barrios necesitados. Y el sindicato de trabajadores de Emcali advierte sobre las irregularidades que se pueden presentar en la contratación, mientras llama la atención sobre la existencia de otras opciones técnicas estudiadas por Univalle.Tampoco tenemos en cuenta la experiencia internacional. En particular las técnicas del “Rain Water Harvesting” –RWH-, de las que aquí no parece que se sepa mayor cosa. Aunque el Cinara de Univalle estudió la calidad del agua lluvia que se colecta en Cali y concluyó que es cien por ciento potable. Ya debería existir una red de tanques para la colecta de aguas lluvias, que suplieran la necesidad de hospitales, colegios, universidades -es absurdo que haya universidades sacando agua de pozos profundos-, centros comerciales, fábricas, etc. Y que no se haya adoptado la norma para que toda nueva construcción deba incluir, en diseño y presupuesto, el espacio para almacenar aguas lluvias.Optamos entonces por una solución cortoplacista, antitécnica (nos olvidamos de la Ley de la gravedad) y que no resuelve el problema de fondo. Y lo hacemos a la carrera, sin pensarlo bien. Absurdo, tenemos urgencia para los paliativos, pero nunca la hemos tenido para los asuntos fundamentales. Definitivamente somos chambones.O lo son los que toman las decisiones y, pese a ello, los ciudadanos los seguimos eligiendo para que nombren en altos cargos de gerencia a personajes de miras cortas y pensamientos escasos, a los que sólo parece importarles la urgencia de los contratos, aunque no resuelvan nada.Estos asuntos de los servicios públicos, que son de vida o muerte para la ciudadanía, deben sacarse de los conciliábulos de técnicos incapaces y poco estudiosos, y ventilarse ante la comunidad, que es la que sabe dónde aprieta el zapato.

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