Cabeza de turco

Abril 25, 2011 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

En el período de las Cruzadas, los europeos libraron cruentas batallas contra los turcos. La animadversión que se profesaban ambos bandos era tan grande, que para un cristiano cercenarle la cabeza a un turco era un logro encomiable. Cuando lo lograban, los cruzados colgaban la cabeza en un mástil de barco o la ensartaban en una lanza y los soldados le acusaban de todos los males habidos y por haber. Por este motivo, se dice que alguien es cabeza de turco, cuando es objeto de todo el daño y las acusaciones de las que son culpables otros.Esta es la explicación que trae Wikipedia para el concepto, que para nosotros resulta claro: una estratagema que consiste en encontrar culpables pronto, y castigarlos con severidad, con el objetivo de dejar libres de responsabilidad a los verdaderos malhechores. Es lo que acaba de suceder con el viceministro y los jóvenes técnicos del Ministerio de Agricultura, a quienes se ha puesto en la picota pública como si fueran los responsables de la corrupta ejecución del programa Agro Ingreso Seguro.En este caso una ‘cabeza de turco’ llena de cinismo, pues el país conoce a los verdaderos responsables que, además, se ufanaron de serlo en declaraciones a los medios y en los debates del Congreso. En su orden, Andrés Felipe Arias, Andrés Fernández, ambos ministros de Agricultura del gobierno Uribe, y detrás, el propio jefe del Estado, que hoy se lava las manos frente a toda la corruptela que inundó a su administración.Este trío perverso, Arias, Fernández y Uribe, es el que debiera entregar explicaciones a la Justicia, pues fueron los que diseñaron y ejecutaron el tristemente célebre AIS. No los jóvenes que están presos y que eran subordinados de los ministros y del Presidente. Ellos, con contacto cercano a los altos funcionarios, seguramente saben mucha letra menuda sobre cómo se fraguó e hizo realidad la feria de subsidios para los ricachos amigos de Arias y Uribe en todo el país.Pero más allá de controvertir las decisiones de los jueces, como lo han hecho distinguidos analistas, lo recomendable es que los jóvenes colocados en situación de cabezas de turco se decidan a hablar, y cuenten en detalle los manejos de los ex ministros y del ex Presidente con respecto a la ejecución del AIS.Pues no es posible regalar tanta plata del tesoro público a personas y entidades que no la necesitaban, mientras se dejó desamparados a los agricultores cuyos productos están en riesgo ante la inminente entrada en vigor del TLC con Estados Unidos, que es para lo que el Congreso aprobó el programa AIS.Esta torcida multimillonaria del cuello de la Ley no pudo ser posible sin intervenciones provenientes del más alto nivel del Estado y, por lo tanto, son los funcionarios de este elevado nivel los que deben acudir a los estrados judiciales.No los jóvenes que hoy están presos. Pero ellos deben hablar y contar lo que saben que sucedió. Pues han sido abandonados, o peor, colocados como cabezas de turco, por los mismos que fueron sus jefes cuando sucedieron las oscuras tropelías.Mal consejo ese de decirles que están injustamente sancionados, que lo están, pero al mismo tiempo no pedirles que cuenten todo lo que saben, que debe ser mucho. El país es todo oídos.

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