Bienal y controversia

Octubre 07, 2013 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Sobre la iniciativa de realizar una Bienal Internacional de Danza en Cali me he sentido en dificultades para opinar por mi doble condición de excontratista de Mincultura y a la vez miembro de la Junta Directiva de Incolballet. Pese a ello, esto es lo que creo:1. La realización de la Bienal en Cali es una iniciativa que debe ser apoyada y valorada por el aporte que significa para el desarrollo cultural de la ciudad. En esto no puede existir la menor duda. Incluso, para garantizar su sostenibilidad, debiera quedar incluida en el Programa Estímulos del Ministerio de Cultura.2. La realización de un evento de esta naturaleza y los cuantiosos recursos públicos que se invertirán, requiere de la participación, desde su diseño y conceptualización, hasta su operación, de los artistas dedicados a la danza profesional, no sólo de Cali, sino también de Colombia: los gestores culturales no pueden suplantar o excluir a los artistas.3. La idoneidad y ejecutorias de los involucrados en la iniciativa no pueden ser puestos en duda. Tanto Proartes y Amparo Sinisterra, en el campo de la gestión cultural, como Incolballet y Gloria Castro, en el del arte de la danza y la educación artística, tienen trayectorias impecables, reconocidas por tirios y troyanos.4. Concuerdo en esta ocasión con Diego Martínez Lloreda, cuando escribió que “…me resulta incomprensible que estas dos impulsoras de la cultura no se hubiesen puesto de acuerdo para realizar en Cali un certamen memorable… ¿Se imaginan lo que resultaría de sumar la creatividad y la sensibilidad artística de Gloria con la capacidad administrativa y el emprendimiento de Amparo?”. 5. Lo anterior no ha sido posible porque desde que se realizó la primera reunión el 9 de julio de 2012 para hablar del tema (ver https://docs.google.com/file/d/0B-ABjQmYGMXbS3ZLOGx4VnBTeDQ/edit) alguien omitió o se le olvidó que era indispensable invitar a Incolballet y a Gloria Castro a la reunión.6. De acuerdo con el acta de esa reunión la Ministra de Cultura no impuso a ninguna entidad como operadora del evento y advirtió que cualquier entidad de la ciudad con experiencia, estructura administrativa suficiente y capacidad para allegar recursos del sector privado, podría operar la Bienal. Incluso insinuó que la Alianza Colombo Francesa y Comfandi calificaban para ese propósito. Aclaró que esa era una decisión local.7. Infortunadamente se falló en el proceso de planeación, pues no se anunció la propuesta de la Ministra a la ciudadanía y no se convocó a las entidades idóneas para que presentaran sus propuestas de operación a consideración de las autoridades locales. El asunto se decidió allí, en una reunión cerrada.8. Creo con Diego Martínez, que una garantía del éxito de la Bienal y de la unidad de la ciudadanía alrededor de este gran evento habría sido contar con Proartes en la gestión y con Incolballet en la Dirección Artística. Teníamos los ases en la mano, es absurdo que hubiéramos desperdiciado uno de ellos.Y es más absurdo aún que en medio de esto se haya desatado una conspiración infame para sacar a Gloria Castro de la dirección de Incolballet. Es como si los cubanos decidieran prescindir de Alicia Alonso en el Ballet Nacional de ese país.En cualquier emprendimiento se cometen errores. Lo importante es corregirlos a tiempo. Todavía se puede, si hay grandeza de quienes tienen la decisión en sus manos, y de veras se quiere que la Bienal Internacional de Danza sea un certamen memorable, para la ciudad y para el país.

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