Atisbando

Diciembre 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Leí con interés las declaraciones de Julián Lora, gerente de acueducto de Emcali relacionadas con la prestación del servicio de agua potable para Cali.Primero porque es el problema más importante que tiene la ciudad y que ya se volvió urgente, como lo revelaron los varios cortes del servicio durante el año 2014, uno de ellos de grandes dimensiones. Y segundo porque es un gerente que posa su mirada más allá de las soluciones de emergencia, que han resultado costosas y poco eficaces.Él repasa estas últimas -pozos profundos que ni siquiera están en operación, construcción de nuevos reservorios que han recibido críticas técnicas- y presta atención a uno de los grandes asuntos que atañe tanto a Cali, al Valle del Cauca y al país: la necesidad de recuperar, controlar y aprovechar de manera sostenible al río Cauca.Lo dice de esta manera: “Yo pienso que es tiempo de recuperar el Conpes del río Cauca y crear un Corpocauca, así como existe un Corpomagdalena, que sea interdepartamental. La situación del río debe ser de interés nacional porque irriga una cantidad de departamentos, desde el Cauca en su nacimiento hasta su desembocadura en el río Magdalena”.¿Por qué es importante esta visión para el abastecimiento de agua potable en Cali? Por muchas razones: porque el 76% del agua que consume la ciudad procede del río Cauca; porque el departamento vecino, aguas arriba, no posee plantas de tratamiento de aguas residuales para sus poblaciones; porque la agroindustria, la minería, las actividades agropecuarias, e incluso el manejo, muchas veces incomprensible de la represa de Salvajina, entregan a Cali unas aguas crudas altamente contaminadas, que rebasan la capacidad de las plantas de tratamiento con que cuenta la ciudad; y, porque si esto es así en Cali, encontrándonos cerca del nacimiento de río, ¿qué no sucederá en Achí, Magangué y Mompox, a donde llega el Cauca luego de acumular toda la contaminación recogida en su paso por media Colombia?Para nuestro caso el asunto está establecido: “En las últimas décadas el crecimiento de la ciudad, los asentamientos urbanos en las riberas de este importante río, la instalación de industrias, la descarga de aguas residuales, residuos sólidos y lixiviados y la erosión en la cuenca, entre otros, han ocasionado aguas arriba de las captaciones de las plantas Puerto Mallarino y Río Cauca un alto grado de contaminación fisicoquímica y bacteriológica, situación que incrementa el riesgo sanitario, agudo y crónico, que debe ser controlado tanto en la fuente de abastecimiento como en los procesos de tratamiento realizados en las plantas de potabilización, en el almacenamiento y en la distribución del agua tratada para garantizar el suministro de agua segura”, concluye un estudio de la Universidad del Valle realizado en el año 2005. Y nada ha mejorado en la última década.La idea de crear una Corporación de carácter mixto que abarque la cuenca del río Cauca fue planteada por el exgobernador Germán Villegas en 1997, en la inauguración del primer Encuentro de Gobernadores y Alcaldes de la cuenca del Cauca, realizado en Cartago en 1997. Fue aprobada por todos los asistentes, pero nunca se hizo realidad. El Conpes del río Cauca se aprobó en noviembre de 2009 y nada se hizo.Parece que somos expertos en perder tiempo y en no escuchar a la gente capaz de atisbar el futuro. Bien por Julián Lora, hagámosle caso.

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