Agua y energía

Agua y energía

Diciembre 02, 2013 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Es diciembre y está lloviendo. Tal vez no a mares, como en otros diciembres recientes, pero lo bastante para preocuparse. La CVC anunció que se encuentran en emergencia 15 municipios del departamento, entre los que se menciona a Cali, Jamundí, Palmira, Buga, Obando, Versalles, Bolívar y Cartago. Me imagino que entre los 15 estará Yumbo, que ya se inundó.¿Y Juanchito, que corresponde a Candelaria? Lo menciono porque se inundó en el 2010, en el 2011 y en el 2012. Y también porque es clave para Cali porque las aguas que inundan a Juanchito pueden romper el jarillón que protege a la capital del Valle, lo que constituiría una emergencia mayor.Como seguirá lloviendo hasta que se acerquen las fechas de la Navidad, es mejor entender que los dramas causados por el aumento de las aguas no son sólo consecuencia del invierno, sino también de erradas medidas de las autoridades, ambientales y de las otras, a las que parece importarles más el negocio que la vida, honra y bienes de los ciudadanos. Me explico: el manejo de las compuertas de Salvajina no parece guiarse por el control de inundaciones en el Valle sino por la necesidad de producir energía.Desde hace bastante he buscado algún documento que pruebe esa hipótesis que creo bien fundada. Pero sólo hasta hace unos días pude conocerlo, en una reunión convocada por el Presidente de Asocaña con el objetivo de tratar el tema del control de inundaciones en el departamento y la operación de Salvajina. Allí, un buen amigo y profundo conocedor del tema, presentó un documento demostrativo de que hace años, al menos desde el 2006, el objetivo de Salvajina se volvió “maximizar la producción de energía” y se dejó al control de inundaciones como propósito secundario.El documento al que aludo se titula ‘Optimización de la regla mensual de operación del embalse de Salvajina’ y está firmado por María Clemencia Sandoval García de la CVC, Carlos A. Ramírez de la Universidad del Valle y Santiago Cruz, de la misma Universidad. Allí nos dicen que “…se diseñó un modelo de programación dinámica para maximizar los beneficios por la generación de energía eléctrica teniendo como restricciones la regulación de las crecientes en el invierno y el alivio de la contaminación durante el verano”. ¡El mundo al revés!Pues sabemos, desde que se construyó Salvajina, con un 7% de aportes de los agricultores vallecaucanos, que el propósito fundamental de este embalse es el de evitar las inundaciones que causa el río Cauca en el invierno y suministrar agua en los veranos, mientras que producir energía fue un propósito subsidiario. Así, el modelo que necesitamos es uno que maximice los beneficios del control de inundaciones teniendo en cuenta la necesidad de producir energía, y no al contrario, como parece que se ha vuelto la regla de la operación del embalse.Es hora de cambiar esto. Y los agricultores que contribuyeron a financiar Salvajina deben tener asiento en el comité de operación del embalse, para que el control de inundaciones sea lo prioritario, pues “no puede haber contribución sin representación”.Tal vez así no contemplemos de nuevo el drama de la inundación en Juanchito, ni temamos por la ruptura del jarillón que protege a Cali. Aunque los negociantes de energía eléctrica se molesten.

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