Una Cali que no duerma

Octubre 13, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Cali 24 horas se ha convertido en un sueño para Alejandro Vásquez, un luchador de la actividad nocturna de la ciudad y quien a brazo partido ha buscado ‘vender’ esta idea al alcalde Maurice Armitage. En la entrevista que le hizo Luz Jenny Aguirre publicada ayer en El País, Alejandro afirma que todo está listo para iniciar un plan piloto en dos zonas, el Bulevar del río y el parque longitudinal, en el oriente de la ciudad. Ambas zonas resultan muy atractivas para iniciar esta apuesta que pretende dinamizar la economía de la ciudad, buscar una opción de esparcimiento en la noche y lograr empoderarse de algunos sectores de la capital del Valle. Acierta Alejandro con el Bulevar, una zona que se ha consolidado en la ciudad, que los caleños que visitan el centro recorren continuamente y que no ha reportado, hasta donde yo sepa, ninguna acción de inseguridad. Es una buena propuesta arrancar allí porque a diferencia de El Peñón o Granada, son pocos los bares o sitios de rumba que se han ubicado en el Bulevar, lo que permitirá tener un mayor control del ruido, evitar el impacto sobre la comunidad que habita la zona y, sobre todo, que los caleños entiendan que esto no es solo un proyecto para que los dueños de la rumba puedan tener sus establecimientos abiertos hasta las seis de la mañana.Porque es precisamente allí donde Alejandro tiene que trabajar más. Su nombre está ligado a la rumba caleña y no faltarán quiénes intenten bombardear su proyecto diciendo que les está haciendo un favor a sus amigos de los establecimientos nocturnos. Por eso, la idea de la Cali 24 horas tiene que pasar por una oferta cultural variada, por tener abiertos boutiques, restaurantes, una biblioteca, cines. Pero para que toda esta belleza sea cierta, insisto en algo que ya le expresé al propio Alejandro Vásquez: ningún caleño se apropiará de estos espacios en la noche sino encuentra apoyo en materia de seguridad, sino percibe la presencia de la Policía, si el MÍO, por una vez, mejora su frecuencia y está activo a esas horas, si las estaciones no son custodiadas, sino hay incentivos para los empleadores.En fin, todas las bondades de esta iniciativa, que se ha llevado a cabo exitosamente en otras ciudades latinoamericanas como Buenos Aires, Santiago, Sao Paulo y Lima, entre otras, solo podrán rendir sus frutos si hay un compromiso de trabajo sincronizado entre todas las instituciones que tienen que ver con este proyecto. De lo contrario, si los esfuerzos de Alejandro se ejecutan en solitario, la Cali 24 horas no pasará de ser otro embeleco de la administración caleña.Sigue en Twitter @Gerardoquinte

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