Un proceso sin ambiente

Un proceso sin ambiente

Mayo 12, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

En momentos en que Ecuador anuncia que está listo para acoger los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla del ELN, lo cierto es que en nuestro país hay muy poco ambiente para arrancar con este nuevo proceso.Es evidente que el aire para iniciar un nuevo camino de diálogo con esta guerrilla guevarista está viciado. Lo que menos ayuda para arrancar este proceso de negociación son las propias acciones terroristas de un grupo subversivo que aunque con pocos hombres en sus filas tiene una capacidad enorme de destrucción.Es que nadie entiende que al tiempo que el gobierno y los propios voceros del ELN anunciaban desde Caracas que estaban listos para iniciar los diálogos formales, este grupo guerrillero arrancaba una oleada terrorista que incluyó ataques la infraestructura petrolera y una serie de secuestros a civiles.Qué estrategia tan estúpida la de un grupo guerrillero que pretende que la sociedad los perdone. Es que uno no entiende quiénes son los nefastos asesores del ELN para que nos les hagan ver a sus dirigentes que estas acciones son precisamente las que rechaza todo el pueblo colombiano.Qué los puede llevar a pensar que de esa manera van a ambientar un proceso de paz, que sin mayores análisis ya genera un rechazo entre muchos colombianos que consideran estas conversaciones una claudicación del Estado frente a un grupo terrorista.Entonces hay que ser muy torpes para creer que el Gobierno, en medio de su desgaste, iba a mirar para otro lado y hacer de cuenta que estas acciones temerarias ‘eran parte de la guerra’. ¿Se puede ser más obtuso?Y cuando el presidente Santos le pide al grupo guerrillero que cese los secuestros para iniciar las conversaciones, la respuesta del ELN no puede ser más desastrosa para el buen viento de las mismas: “La condición que el presidente Santos impuso al proceso de diálogo se ha convertido en un impedimento para la paz”.El Gobierno Nacional no debe claudicar y si el ELN, de verdad, tiene intenciones de volver a integrarse a la sociedad que empiece por mostrar buena voluntad. Deben cesar los plagios y liberar de inmediato a las personas que tiene en su poder, no más canjes vergonzosos e inhumanos como los que ejecutó en el Chocó. La paciencia de los colombianos tiene límites, ya tuvimos bastante con los ‘sapos’ tragados en las conversaciones con las Farc. Es hora de que el ELN entienda las nuevas dinámicas de un país cansado de dobles discursos, que sueña con un país en paz, pero que exige respuestas consecuentes de quienes se levantaron en armas contra el Estado.Sigue en Twitter @Gerardoquinte

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