Un 'bolillo' maltratador

Febrero 10, 2017 - 10:54 a.m. Por: Gerardo Quintero

No es Hernán Darío ‘El bolillo’ Gómez un derroche de intelectualidad y buenas maneras. Tampoco se destaca por la pureza de su léxico y la claridad con que se expresa. Incluso, uno de sus mejores amigos expresó recientemente que regalarle un libro al Bolillo es casi como un atentado para el técnico de la Selección Colombiana de Fútbol. Y es allí, cuando ostenta esa dignidad, que sus actuaciones deben ser ejemplarizantes. ‘El bolillo’ Gómez, nuevamente, peló el cobre. Otra vez, como cuando amenazó a periodistas en una rueda de prensa, o madreó a otros tantos que no están de acuerdo con él, mostró su pelaje y agredió a una mujer en una discoteca de Bogotá.Gómez creyó que con un simple comunicado, expedido porque la situación se hizo pública, por supuesto, las aguas se iban a calmar. Pues no, señor Gómez, usted tiene una responsabilidad con el país, deportiva, sí, pero responsabilidad al fin al cabo. Colombia ha sido una nación permisiva con la violencia hacia la mujer. Según la última encuesta nacional de Profamilia, el 42% de las caleñas son o han sido víctimas de maltrato, es decir, cerca de 463.000 mujeres, una cifra aberrante y estremecedora.Soy padre de dos niñas y una de las cosas que más temor me puede generar es que ellas se relacionen con un hombre maltratador. Gómez hizo lo que muchos de sus congéneres creen que es un derecho. Golpeó a una mujer, que para el caso, es un objeto, una cosa. Un derecho por él ganado. El pensamiento de un maltratador se resuelve en que esa mujer es su propiedad y puede hacer con ella lo que le da la gana. Golpearla, insultarla, tratarla mal, pues para él eso no tiene importancia. Igual, tendrá muchas justificaciones y amigos (del micrófono y sin micrófono) que le dirán que seguramente ella se lo buscó. Eso le mantendrá la conciencia tranquila hasta que vuelva a tener un episodio similar."El país no puede consentir que un personaje que juega un papel simbólico tan importante para el país no tenga una sanción moral y social y lo mínimo que tiene que hacer es renunciar”. Ese es el mensaje generalizado de organizaciones de mujeres, que han pedido que el director de la selección Colombia sea retirado de su cargo y estoy de acuerdo.Infortunadamente soy pesimista y no será retirado de su cargo... No me imagino con qué cara el técnico irá a presentarse ante las jóvenes de la Selección Femenina de Fútbol a brindarles su respaldo. Las justificaciones están a la vista y muy pocas personas e instituciones en Colombia le dan importancia a la violencia contra la mujer. En unas semanas el episodio se olvidará y no pasará de ser una embarrada más del Bolillo. La mujer que fue golpeada por el Bolillo ni siquiera ha denunciado el hecho, sintomático de lo que sucede en el país y de que estos actos de violencia se vuelven cotidianos para el grueso de la población. Mientras como sociedad no logremos sensibilizarnos con estos hechos y generar una sanción ejemplar, tanto en el campo moral como en el judicial, contra quienes actúen de esta forma, difícilmente vamos a construir un país justo, viable y sano mentalmente.

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