‘Timonazo’ al MÍO

Noviembre 22, 2012 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Qué enredo el que tienen el alcalde Rodrigo Guerrero y la presidenta de Metrocali, María del Pilar Rodríguez con la operación efectiva del MÍO. La salida de los últimos buses del sistema tradicional se ha convertido en una encrucijada, ante el evidente temor de que la ciudad se colapse ante la ineficiente capacidad de los buses articulados de transportar a los caleños. Tres veces se ha tenido que suspender la salida de los antiguos buses y la Administración ha tenido que salir a apagar el incendio dando explicaciones que suenan a falta de planificación o a que el problema es más grave de lo que suponen los caleños.He sido un defensor del sistema MÍO, reconozco sus bondades como modelo para organizar el sistema de transporte de la ciudad, pero la verdad es que basta hablar con los usuarios del día a día, con quienes ‘padecen’ el gigante bus azul para darse cuenta de las increíbles y absurdas fallas que este sistema monopólico tiene hoy en día.Desde la comodidad del vehículo particular es grato decir que el MÍO limpió las calles de buses que obstaculizaban las avenidas. Pero para muchos abordar las ‘carrozas azules’ es padecer un sistema inacabado. Buses repletos, demoras absurdas, falta de información, inexistencia de paraderos (para los alimentadores) son algunas de las quejas de los usuarios del MÍO.Nadie pretende que el bus deje a los usuarios en frente de la casa, pero por lo menos debe ser un servicio digno para quienes no tienen vehículo particular. El MÍO se está convirtiendo en un sistema que molesta a la comunidad, si se pierde el sentido de pertenencia, no se podrá generar una cultura ciudadana a través del mismo. A los operadores del sistema sólo les interesa recuperar su inversión, llenarse los bolsillos con un nuevo modelo que los vuelve monopolio y poco harán para que el usuario tenga alguna ventaja. Este sistema, además, tiene que ser integrado, y la ciudad necesitará otros modelos de transporte (lástima haber perdido el metro) como el tren de cercanías. Cali no puede depender solo del MÍO, la ciudad cada vez crece más y con tan solo bloquear dos carriles del solo-bus se colapsa la movilidad de la capital del Valle. Un golpe de timón es lo que necesita hoy el MÍO, estamos a tiempo. La Alcaldía y Metrocali deben escuchar atentamente a los usuarios, de lo contrario los mototaxistas y otros transportadores ‘piratas ’ tendrán el campo servido.

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