Sonido bestial

Noviembre 27, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

“Tú que decías/ que ya no servía/ oye tú que decías/ que ya no salía/ ahora mismito mi amigo/ yo te vengo a saludar/ escucha, escucha/ oye sonar las trompetas/ oye los cueros sonar... Ricardo viene de frente, con su sonido bestial”.Sí, es una paradoja que los pastores de la salsa hayan compuesto, tocado e interpretado un sonido tan bestial como este. Decir Ricardo Maldonado Morales y Roberto Cruz Ramos no significa nada. Ellos dejaron de existir hace decenas de años, solo Richie Ray & Bobby Cruz perdurarán por siempre. Corrían los maravillosos años setenta y ‘los durísimos’ nos salvaron del Loco Quintero y sus raspas. Cali pertenecía al ritmo extremo de Richie y Bobby, desde cuando voltearon a esta ciudad en la Caseta Panamericana, para una feria inolvidable. Crecí de la mano musical de estos ‘diablos’ de la salsa. Gan Gan y Gan Gon, Yo soy Babalú, Richie’s Jala Jala, El Mulato, Sonido Bestial, Agúzate hacen parte de mi genética musical, qué más da, Cali es salsa y los ‘durísimos’ tronaban en cada fuente de soda de los barrios populares de la ciudad. Ellos, con sus acordes, deshacían cada fibra de mi torrente musical. Cómo no sentir que la sangre hierve y el pulso se acelera cuando Bobby nos cuenta que “el mulato está viejo y que plante no sabe ‘tiral’, pero aunque trates de criticarme verás que el mulato a la fiesta va a llegar”.Cierro los ojos e imagino a ‘goldfingers’ destrozando el piano, las trompetas abiertas y desaforadas de El Indio Cherokee, Doc Cheatham, devorando un público delirante, mientras la voz callejera y sublime de Bobby ‘no se esconde del diablo porque él es buena gente’.Richie & Bobby trajeron de todo, trajeron ron, trajeron cerveza, el radio picó y para alegrar la fiesta los discos de Richie Ray. Crearon un sonido inconfundible que mezcló la música clásica aprendida por el maestro del piano y el barrio del Bobby.Ese Sonido Bestial que compusieron a cuatro manos fue una respuesta a todos aquellos que los criticaron por salir de Nueva York y regresar a Puerto Rico, a las raíces, huyendo de todo a lo que le ‘jalaban’ en aquella época. Y sí, Ricardo y Bobby vinieron de frente y su legado musical hoy cumple 50 años. Aquellos que los dieron por acabados no imaginaron que la gloria musical los santificaría en el altar más grande de la salsa. Hoy estarán en Cali, en el Jorge Isaacs, celebrando sus bodas de oro. Bienvenidos, maestros, su Sonido Bestial está a salvo.

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