Santos vs. Santos

Agosto 08, 2013 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Con la decisión del Centro Democrático, el partido que lidera el expresidente Álvaro Uribe, de recurrir a una consulta popular para elegir su candidato presidencial, es evidente que quien cuenta con mayores opciones de quedarse con esa designación es Francisco Santos.Basta repasar los nombres de los candidatos (Óscar Iván Zuluaga, Luis Alfredo Ramos, Carlos Holmes Trujillo, Juan Carlos Vélez Uribe) para concluir que Santos les lleva una gran ventaja. No solo por haber sido el vicepresidente de Uribe, sino porque ‘Pachito’ es muy hábil en la comunicación. A diferencia de sus paquidérmicos competidores, Pacho Santos ha sabido, como ninguno otro, decir lo que la tribuna uribista espera. El morbo que genera que su primo sea el actual Jefe de Estado hace que, además, cualquier declaración suya tenga una repercusión inmediata en los medios de comunicación.Hoy por hoy, no hay ningún candidato presidencial del uribismo que tenga semejante exposición mediática. De hecho, hasta el expresidente Uribe ha cedido sus dardos venenosos contra Juan Manuel Santos, para darle paso al trabajo sucio y el fuego cruzado que Pacho ha emprendido contra su pariente.Probablemente no sea el candidato que seguramente el expresidente Uribe desearía (alguien quizá no tan bogotano ni tan representativo de la vieja oligarquía de la capital), pero no hay quién dude que ‘Pachito’ ha explotado hábilmente sus dotes de comunicador incansable para morder la falta de protagonismo de los otros grises candidatos del uribismo.Siendo este el panorama que nos muestra la foto actual de la política nacional, los colombianos nos veríamos abocados a una confrontación entre primos. El Presidente dijo en entrevista con este diario el domingo que de darse esa situación sería una vergüenza para el país. Y estoy de acuerdo, qué fragilidad de democracia, qué mentira de sistema, qué excluyente, poco ejemplarizante y demostrativo de la concentración de poder en este país, que dos miembros de una misma familia (poderosa por demás) se disputen, como en una feria de pueblo, la Presidencia colombiana.De ahí a que ratifiquemos que somos una más de esas republiquetas de este sufrido continente solo habrá un paso. Por la salud de esta frágil democracia, ojalá que ese exabrupto no vaya a volverse realidad.

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