¿Rumba sin zanahoria?

Noviembre 05, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

No ha asumido todavía sus funciones en la Alcaldía de Cali y ya Maurice Armitage da muestras de su estilo de gobierno, como él lo llama, frentero y llamando las cosas por su nombre. El domingo, en entrevista con El País, encendió el avispero al anunciar: “Al otro día de asumir, sin susto acabo con la Ley Zanahoria. Yo me he reunido varias veces con los señores de los restaurantes, esa gente está desesperada, muchos se han quebrado. Hay que estimular el trabajo nocturno, los taxistas, los meseros, los cocineros, los barman, hasta las prostitutas. Y eso con Ley Zanahoria no se puede”.Una vez las declaraciones de Armitage se propagaron por las distintas redes sociales, el debate quedó abierto. ¿Qué tan favorable es para una ciudad que ha venido reduciendo sus índices de homicidio levantar una medida que pareciera haber contribuido a disminuir esta tasa?No hay dudas de que Armitage solo está cumpliendo con una promesa de su campaña. La verdad es que pocos le habían prestado mucha atención al anuncio cuando lo hizo en campaña, pero ahora, cuando como alcalde electo ratifica su intención, la polémica se cierne sobre la validez de tal determinación.Cabe decir que Armitage es consecuente con su anuncio de campaña y eso es importante, porque estamos acostumbrados a que cuando los candidatos son eso, candidatos, prometen el oro y el moro, pero cuando asumen sus cargos, se olvidan de lo que dijeron durante sus correrías.Ahora bien, el alcalde electo deberá convencernos de que levantar la Ley Zanahoria no obedece a simplemente un capricho para captar votos sino a toda una estrategia elaborada que no implicará un problema más para una ciudad indisciplinada en la noche.Y en ese sentido la preocupación de María Isabel Gutiérrez, directora de Cisalva, adquiere validez cuando afirma que la restricción en el horario de la rumba en Cali ha funcionado no solo para disminuir la accidentalidad en la ciudad sino en su número de homicidios.¿Está Cali preparada para una rumba corrida hasta las cinco de la mañana? ¿Tiene el alcalde un plan para educar a los caleños en ese sentido? ¿Colaborarán los propietarios de discotecas en lo que se ha llamado una rumba responsable? Es una decisión con unas implicaciones muy importantes para la seguridad misma de Cali. Solo espero que Armitage tenga realmente una estrategia integral y que no tengamos que lamentar su primera gran decisión de ciudad.

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