Por un gran acuerdo

Noviembre 17, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

De una manera acertada y sensata, el ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez planteó ayer hacer un ‘gran acuerdo nacional por la paz’, que no solo incluya a los sectores políticos sino a la rama judicial. Y sostengo que es acertado porque aunque el gobierno y las Farc sorprendieron al país el sábado pasado con el anuncio de que el nuevo acuerdo de paz está listo, es indudable que llevar esta nueva versión a buen puerto requiere mucha filigrana y que haya el suficiente consenso nacional para que las loables intenciones no se dinamiten por el camino.Es entendible el afán presidencial por sacar adelante su gran obra de gobierno. También es entendible que los negociadores de ambos lados estén agotados y desesperados por implementar lo acordado y revisado después del triunfo del No. Sin embargo, eso no puede llevar a cometer errores cuando estamos precisamente en el último tramo de cerrar este tortuoso camino del conflicto con las Farc. Hubo una realidad y es que en el plebiscito una mayoría votó por el No, luego es prudente y necesario que sus voceros tengan la oportunidad de leer lo que se renegoció y hacer sus precisiones. Si bien no se trata de que este acuerdo esté abierto indefinidamente, lo cual desgasta a todas las partes, sí resulta importante que estos ajustes satisfagan en buena parte las dudas que tenía la gente que voto negativamente y que no interpreten que se quiere hacer un ‘conejazo’ aprobándolo a la brava en el Congreso.De ahí que esas palabras pronunciadas ayer por el ex presidente Uribe resulten tan importantes y abran una puerta para lograr precisamente un consenso y ese acuerdo, entonces, también debería tener unas reglas de juego. ¿Cuánto tiempo se van a tomar para revisar el contenido de lo modificado? ¿Cómo y cuándo se les presentaría a las Farc las conclusiones de lo revisado? ¿Se va a llevar al congreso o se convocará un nuevo plebiscito? Son algunas preguntas que surgen y que necesitan una respuesta en aras de construir un acuerdo nacional.Es hora de grandeza, de parte y parte. Colombia se juega su gran momento de la historia contemporánea. Por eso intento interpretar al ex presidente Uribe y entender que detrás de ese llamado hay un propósito para sacar adelante el proceso de paz, de reconocer que el presidente Santos y sus negociadores atendieron los reclamos de los voceros del No y que modificaron un acuerdo que inicialmente ellos creían que era el mejor posible. Sí, es cierto, es la hora del gran acuerdo nacional por la paz.Sigue en Twitter @Gerardoquinte

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