No se tiren el estadio

Agosto 18, 2011 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Gramilla mejorada, silletería nueva, llamativa iluminación, accesos adecuados, ausencia de mallas que impidan la visual, en resumen, un nuevo estadio como el que tenemos no puede ser utilizado para la realización del Festival Petronio Álvarez. No cabe duda que hoy el Pascual Guerrero es uno de los mejores escenarios deportivos de Colombia. La controvertida y elevada inversión realizada en este coliseo no podía reflejar menos. No se entiende ahora cómo la Administración Municipal, en vez de iniciar una campaña de sensibilización para cuidar el estadio, lo decide prestar para un evento muy respetable e importante, pero en el que el alto consumo de licor hace que se pierda el respeto por cualquier escenario.Se consuela el secretario de Cultura y Turismo de Cali, Carlos Alberto Rojas, diciendo que “no habrá asistentes sobre la gramilla, pues estarán en la gradería occidental. La tarima estará sobre varios puntos base y ocupará sólo un 28% de la gramilla”. Gracias, señor Secretario, por cuidar los bienes del Municipio, aunque es peor la respuesta del flamante Secretario de Deportes, Diego Cardona, quien ante la inquietud sobre los daños que puede sufrir la nueva silletería instalada, asegura que “son de una calidad que permite pararse sobre ellas y hacer movimientos como los que implica un evento cultural de este tipo”. Hágame el favor, qué brillante estuvo, Secretario, respuestas como esas son las que necesitamos los caleños. El mensaje es clarísimo, “salten, bailen, brinquen encima de las sillas, que al fin de cuentas nos les va a pasar nada”.Se nota el trabajo pedagógico que adelantan los dos funcionarios, están pensando a futuro. Es claro que en un evento como el Petronio se ingiere mucho licor y no vale la pena exponer un escenario nuevo a unos daños que se pueden evitar. Lo que necesita la ciudad es un espacio para conciertos y otros espectáculos similares y no volver a utilizar el estadio sino para lo que fue construido. Estos mensajes, provenientes de dos altos funcionarios de la Administración, aumentan la preocupación que tenemos cuando se inicie el torneo de fútbol profesional y vuelvan al estadio los tristemente célebres hinchas ‘barrabravas’. El Mundial nos dejó varias enseñanzas de orden, respeto, limpieza, civismo (hasta para entrar al baño la gente hacía cola). Es hora de que la Alcaldía nos cuente si tiene un plan para que este proceso continúe y el estadio no se vuelva un muladar, como lo fue hasta hace unos meses.

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