Mensajes dañinos

Mayo 26, 2011 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

La criminalidad también se nutre del miedo. Los delincuentes de la ciudad están de ‘plácemes’, pues además de los consabidos actos de violencia cometidos, la cadena de mensajes cruzados en internet, vía mensajes de texto y BB, han provocado una ola de desinformación, angustia y paranoia en la que pareciera no quedar otra salida que amarrarse a la cama... Pero ni siquiera así parece que estaríamos tranquilos.Está bien que debemos hacer nuestro el tema de la seguridad y exigir a las autoridades lo que les corresponde, pero contribuir nosotros mismos a este entramado de rumores, haciendo daño a diestra y siniestra, no me parece correcto.Estoy seguro que detrás de estos mensajes hay gente pescando en río revuelto. Si no es así, miren este mensaje que comenzó a circular esta semana, sin que nadie lo asuma como propio: “Me llegó este correo. Creo que deben leerlo pues la inseguridad en Cali es impresiooooonante. Ayer Tortelli del Oeste (1 vez) y en el NUEVO Platillos Voladores (2 veces) los comensales han sido ATRACADOS RECIENTEMENTE! Para el caso de Tortelli, llegó un grupo de 5 hombres + 2 mujeres, bien vestidos... al azar los hombres se sentaron en diferentes mesas donde había gente comiendo y de una sacaron armas intimidando a la gente, diciéndoles que pusieran TODO sobre la mesa (celulares, relojes, armas, carteras, billeteras, etc.)... las 2 mujeres iban pasando de mesa en mesa recogiendo las cosas, inclusive, ‘ayudando’ a la gente a despojarse de sus pertenencias. Qué tristeza!”.Me comuniqué con los representantes de ambos restaurantes y ambos negaron que esta situación haya ocurrido en sus locales. Incluso, Vicky Acosta, de Platillos Voladores, me relataba que este tipo de mensajes, que también han afectado a otros restaurantes, ha provocado una caída hasta del 30% de comensales. Una cadena de mensajes falsos, como los que están viajando en la ciudad, terminan haciendo un gran daño a la economía, al turismo, a la imagen de Cali. Es cierto, no la estamos pasando bien en seguridad, pero no podemos contribuir a la paranoia y al miedo que quieren infundir los delincuentes. Hay gente interesada en difundir especies, en engañar a incautos, incluso en ‘dar ideas’ a los delincuentes. No hagamos el juego reenviando esas cadenas de supuestos robos, sin haber confirmado que son ciertos. La ciudad necesita que no aumentemos esa sensación de desasosiego que se ha apoderado de los caleños. Es un momento crucial, debemos ser solidarios y un punto de partida es ser responsables con la información que recibimos y la que transmitimos.

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