La velocidad de Armitage

La velocidad de Armitage

Enero 14, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Menos de quince días lleva en su cargo Maurice Armitage y no son pocas las polémicas que ha abierto en la ciudad. Primero fue con la ampliación de la rumba, que generó un gran debate en distintos sectores sociales, pero quizás son sus propuestas relacionadas con la movilidad las que han despertado más confrontaciones ciudadanas. Entiendo que su relación con el antiguo secretario Alberto Hadad no era la mejor y parece que Armitage está empecinado en modificar todo lo que el anterior secretario de Tránsito había dejado. Primero, mientras Hadad defendió a capa y espada la presencia de guardas de tránsito, Armitage decidió nombrar un oficial de la Policía, con el claro mensaje de que más pronto que tarde ese cuerpo armado se encargará de regular el comportamiento en las vías de la ciudad. También, mientras Hadad defendió, con éxito hay que decirlo, la instalación de foto-multas en vías de la ciudad, el nuevo alcalde ha anunciado un ‘pare’ en la ubicación de las mismas. Y, ahora, Armitage anunció su intención de que la velocidad máxima en algunas vías de la ciudad aumente de 60 kilómetros por hora a 80.Si bien esta última medida tiene tanto defensores como detractores, surgen inquietudes que el Alcalde debería tener en cuenta. Por ejemplo, el exceso de velocidad es la infracción que más cometen los conductores caleños. El año pasado, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Tránsito, entre enero y el 29 de julio del 2015, se habían registrado 3.800 accidentes, un promedio de 542 accidentes mensuales, en donde la mayoría de veces están involucradas las motocicletas.Basta salir a cualquier calle para comprender que los conductores caleños (motociclistas y de vehículos) son atravesados, se pasan los semáforos, hacen giros inesperados y prohibidos y eso que hay foto-multas y se aumentó el número de guardas. En la Autopista Sur, aunque se dice que la regulación es de 60 km/h, pero la mayoría de carros van a ochenta o cien kilómetros por hora y solo disminuyen su marcha cuando llegan a una de las foto-multas, para luego, 200 metros más adelante, aumentar dramáticamente su velocidad. Aquí no hay cultura ni respeto en las vías, es el caos, Hadad, a raja tabla, lo intentó y logró algunas cosas, lo que comprobó que esos conductores solo respetan las normas con el ‘rejo’. Entonces, no nos digamos mentiras, si se aumenta la velocidad, pues la gente va a andar a cien o 120 km/h, lo que resulta un despropósito en esta ciudad.Me temo que lo único que logrará esta confusión que se viene es aumentar los índices de accidentalidad de esos ‘loquitos’ que hay en Cali que se creen los dueños de las vías y arrinconar aun más a los peatones que ya difícil la tienen para pasar una vía o caminar por andenes esquivando carros parqueados.

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