La rapiña por Emcali

Febrero 17, 2011 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

No ha terminado el proceso de devolución de las Empresas Municipales de Cali, Emcali, y ya comenzó lo que muchos temíamos. La rapiña politiquera detrás de la entidad pública está en su máximo hervor. Así nuestros ilustres senadores digan lo contrario y manifiesten que no tienen ningún interés en interferir en el proceso de selección del nuevo gerente de la empresa, es evidente su nerviosismo y su intención de entregar el mensaje de quién manda en la ciudad.Hay que decirlo, el presidente Santos abrió la puerta: permitió que los congresistas postularan nombres de candidatos a ocupar la dirección de la empresa. Ante semejante oportunidad propusieron sus ‘ahijados’ pero, al tiempo, vetaron otros nombres.Esta sería entonces la razón por la cual un experto en el área administrativa, con poca vocación clientelista y menos acostumbrado a transar puestos por votos, como Mauricio Cabrera, fue prácticamente bajado de la Gerencia de Emcali por los insignes senadores del Valle. Los congresistas no se detuvieron en la trayectoria gerencial del opcionado, ni analizaron sus logros o fracasos. Lo que importó es que, según coincidieron, Cabrera había sido un duro crítico de la gestión de Uribe y no se le podía premiar. ¡Qué criterios! ¡Cómo saben estos maestros de la política! ¡Qué talento tenemos en el Valle! El nombre de Cabrera es lo de menos. Lo que realmente importa es el perfil de quién administrará a Emcali. Volveremos entonces a la vieja politiquería, a la maquinaria de siempre en la empresa, a la rapiña y el roba-roba a que nos acostumbraron tantos y tantos funcionarios que pasaron por la empresa de servicios públicos y que la marchitaron lánguidamente. Razón tiene el alcalde Ospina en reclamar que Emcali no puede ser vista como una parte más del ponqué burocrático estatal o como cuota de uno u otro congresista o partido. Ya tuvimos en el pasado bastante de eso y miren el estado en que quedó la otrora empresa que competía, mano a mano, con las Empresas Públicas de Medellín, EPM.Lo triste es que ahora que la entidad está cuasi-recuperada, volvieron las inversiones y tiene un respiro económico, vienen los mismos con las mismas a desplumar la gallina. Aquí, definitivamente, no aprendemos. Ya veo en unos años la empresa otra vez intervenida y, claro, la culpa no será de estos Padres de la Patria. Nos venderán de nuevo la mentira de que fue responsabilidad de los trabajadores.

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