Hora de actuar

Hora de actuar

Enero 24, 2018 - 11:45 p.m. Por: Gerardo Quintero

En medio de la aterradora y escalofriante historia detrás del desalmado Juan Carlos Sánchez Latorre, conocido como el Lobo Feroz o Sádico 13, a quien se acusa de haber violado a cerca de 500 menores de edad, lo verdaderamente alarmante es que este canalla haya actuado en la más absoluta impunidad durante tantos años.

Es increíble que de esta bestia se haya tenido información desde el 2005 y ninguna inepta autoridad de este país, para no hablar de la perversa justicia venezolana, adonde huyó este maldito rufián, hubiese lanzado aun cuando fuera una alerta sobre los pasos de este depredador.

Resulta deprimente escuchar a las autoridades colombianas hablar de este caso. Ni siquiera tienen información suficiente como para determinar un perfil de este delincuente. Este tipejo había sido capturado en 2008 bajo sospecha de haber violado a un menor de 14 años y adivinen qué pasó, pues claro, lo dejaron libre ese mismo año.

Una sociedad debe estar muy enferma para engendrar un ser tan abominable como este, que abusara sexualmente de manera sistemática de cientos de niños entre 8 y 14 años y nadie supiera ni hiciera nada. Cada día en Colombia, que es un país sádico y lleno de gente mala y desalmada, se registra un promedio de 48 niños abusados. ¿Qué creen que puede salir de un país que ataca a su futuro de esa manera? Pues toda esa podredumbre que nos rodea y que no deja avanzar a esta nación infame.

Duele demasiado corroborar la debacle del país donde prosperan catástrofes humanas como Sánchez. Es que 500 niños abusados sexualmente es una cifra aterradora, que hubiese producido en cualquier país medianamente serio una hecatombe en su justicia, en la policía, en la escuela, en la familia. La gente estaría debatiendo de forma seria qué hacer, cómo reconstruir el país, pero no, aquí las noticias más leídas en el periódico más importante de Colombia son: ‘asesinan a uno de los invitados de la fiesta de Popeye y Tom’ y ‘Me preocupaba que adivinara cuántas parejas sexuales había tenido’… Apague y vámonos.

Lo peor es que un depredador como Sánchez fácilmente puede estar en la calle en diez o doce años. Y lo más aterrador es que su conducta continuará porque los pedófilos no se recuperan, esa perversión no se quita. Son un peligro para la sociedad, no pueden estar libres. Por eso en Estados Unidos les ponen sensores para saber dónde están y en algunos estados se tienen que identificar para saber de dónde viven y que la comunidad aledaña lo sepa, pero aquí no, el estado garantista protege más al abusador que a la víctima.

Y así, a pesar de casos tan aberrantes como estos, no es posible que los congresistas aprueben la cadena perpetua para este tipo de actos abominables. No más pañitos de agua tibia. Se necesitan decisiones contundentes, que escarmienten. Las cifras de abuso en Colombia son de las peores en América Latina, es una vergüenza. Es hora de actuar y dejar de estar exculpando las atrocidades de degenerados que están acabando con la esperanza de miles de niños.

Sigue en Twitter @Gerardoquinte

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