El caos de diciembre

El caos de diciembre

Diciembre 01, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Cali entra en modo Feria desde hoy y qué bueno que la Administración Municipal tomara desde ya ciertos correctivos para que este mes los caleños no padezcamos los mismos problemas de cada final de año. Por ejemplo, es evidente que en esta temporada aumenta el número de vehículos en las calles, ya sea porque llegan turistas a la ciudad o porque muchos caleños salen a vacaciones decembrinas. Lo cierto es que espacios como la Calle Quinta, la Autopista Sur, la Avenida Cañasgordas, el Centro y la Avenida Colombia se vuelven intransitables. A eso ayuda el mal comportamiento de los conductores, que se parquean en cualquier espacio, no respetan los semáforos o pierden la paciencia y se pegan del pito causando un escándalo mayúsculo. En fin, diciembre es sinónimo de caos en las vías de la capital del Valle. Es el momento en que la ciudad es de nadie. La Calle 14, por ejemplo, en pleno centro de la ciudad, es tomada literalmente por los vendedores ambulantes, que sin temor alguno a la autoridad, bloquean el paso de los carros y como ya no caben en los andenes, ocupan la calle y no permitan el tránsito de ningún vehículo. Algo similar ocurre a lo largo de las carreras Octava y Novena, también en el Centro, que se vuelven intransitables porque simplemente no les cabe un vendedor ambulante más.Pero además como se cierran vías, especialmente en la Autopista Sur, por cuenta de la rumba de la Feria, colapsan entonces avenidas alternas como la Pasoancho, la Calle 14, la Calle Quinta y la Calle Novena. Qué bueno sería que en esta oportunidad la Secretaría de Tránsito diseñe de verdad un plan para lograr que miles de caleños no queden bloqueados y que hagan sentir el peso de la autoridad cuando en medio de ese desorden surja el ‘conductor traqueto’ que cree que la ciudad es suya y puede parquear, parar o elevar la velocidad en el momento que quiera.Qué bueno también sería que la Alcaldía hiciera unos operativos serios contra el ruido, que aumenta dramáticamente en esta época, afectando sin duda los residentes de barrios como Granada, El Peñón, Juanambú, Ciudad Jardín. Eso sin hablar el escándalo de los barrios, con los vecinos felices estrenando equipo de sonido, sin que nadie controle.Y si le alcanzara el ánimo a la Administración qué bueno sería que apretara a los operadores del MÍO porque parece que en diciembre, cuando más se necesita, deciden enviar menos buses convirtiendo el recorrido de las orugas azules en una tortura para los usuarios que tienen que apretujarse en ellos de forma inhumana. Son apenas unas sencillas ideas, nada que en la alcaldía no hayan pensado, pero qué bueno que en algún momento las ejecutaran para que todos los caleños nos sintamos más tranquilos y seguros en esta temporada.Sigue en Twitter @Gerardoquinte

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