Cómo nos duele...

Cómo nos duele...

Noviembre 04, 2010 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Con sus propias manos, ásperas y endurecidas por la labranza en el campo, don José Torres esculcó la tierra y se fue hasta sus entrañas buscando la peor de sus pesadillas. Conteniendo las lágrimas y solamente emitiendo unos estremecedores lamentos de dolor, don José fue desenterrando, con ayuda de otros campesinos y de miembros de la Cruz Roja Internacional, los cuerpecitos de Yenni, Jimmy y Yefferson, sus tres hijos. En la vereda Carraos, del municipio de Tame, Arauca, se acabó la alegría. Los preparativos navideños quedaron en el olvido, hoy hay un dolor de patria que nos invade a todos. Tres menores, de 14, 9 y 6 años, fueron asesinados de forma vil. Antes de que su cuerpo fuera perforado por múltiples heridas de arma blanca, la niña fue también abusada sexualmente. Un escenario de horror, en un país en el que han sucedido los hechos más escabrosos posibles, pero que se ha levantado indignado y avergonzado con este crimen.La tristeza, la rabia y la desazón aumentan al conocer que miembros de la Brigada Móvil Cinco y de la Octava División del Ejército estarían directamente involucrados en estos hechos.Es en este momento que se precisa ajustar los controles, cuando las Fuerzas Militares gozan de gran prestigio y reconocimiento, gracias a los golpes propinados a líderes de la guerrilla y a un evidente proceso de depuración de las manzanas podridas. Hubo falencias en el proceso de selección porque de otra manera no se entiende cómo un grupo de criminales, amparados en un uniforme, pudieron cometer semejante acto contra unos inermes niños. Los altos mandos militares ordenaron el retiro de dos coroneles, un mayor, un subteniente, un sargento y dos cabos, con la intención de enviar un mensaje clarísimo a la sociedad de que estos hechos no serán ocultados para “proteger el nombre de la institución”.El almirante Cely y el general Navas actuaron como verdaderos soldados, estableciendo responsabilidades. Ahora es el momento de que revisen los procesos de selección de oficiales, suboficiales y soldados de la base para evitar que mentes enfermas, distorsionadas o personalidades siniestras o psicópatas ingresen en las filas de las Fuerzas Armadas y manchen con sus actuaciones el honor militar.Que la justicia llegue pronto. La memoria de Yenni, Jimmy y Yefferson lo reclama. El dolor de padre de don José Álvaro nos taladra y lo exige.

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