Ciudad del posconflicto

Ciudad del posconflicto

Octubre 22, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Este domingo los caleños escogerán a la persona que regirá los destinos de la ciudad en los próximos cuatro años y de acuerdo con las encuestas será un verdadero ‘voto finish’. Maurice Armitage, Angelino Garzón y Roberto Ortiz tienen en común la preocupación por los problemas sociales. Resulta muy significativo para el momento que vive la ciudad y el país, en general, que estos tres líderes enfaticen este aspecto en sus campañas.Cali será una de las ciudades colombianas que más se impactará con el posconflicto, una vez se firme la paz con la guerrilla de las Farc. Algunos expertos estiman que la capital del Valle podría llegar a recibir cerca de tres mil desmovilizados. Reconozco que muchos caleños esperan que les solucionen los problemas de movilidad del Sur, la inaguantable demora de buses del MÍO, la falta de vías para descongestionar la ciudad, el lío del agua en zona de ladera. Otros esperan que se terminen de pavimentar las principales avenidas, que desmonten el pico y placa o la ley zanahoria. En fin, son variadas las expectativas de los caleños y muchas de ellas con propósitos muy individualistas. Sin embargo, considero que si la próxima Administración caleña, cualquiera que sea, no tiene un plan concreto que atienda la regularización de ese inmenso grupo de desmovilizados que llegarán a la ciudad, Cali puede convertirse en una ciudad fallida, una tierra de nadie que no se podrá controlar. Si la Administración entrante no tiene la suficiente sensibilidad para entender que a esos centenares de exguerrilleros hay que ofrecerles tratamiento sicológico, brindarles educación, capacitación, vincularlos al entramado laboral, que se sientan acogidos nuevamente por la ciudad y que sean productivos, esto puede volverse una ‘bomba social’ que puede destruir lo poco que se ha avanzado en recuperación de seguridad y tejido social.El peor ejemplo es lo vivido con los exparamilitares. Muchos de ellos conformaron las tristemente famosas bandas criminales que hoy son el terror de centros urbanos, incluida la capital del Valle. A pesar de que este tema no ha sido objeto de mayor análisis en los medios de comunicación y en los debates, salvo el de la Alianza por una Cali Más Transparente y Participativa, lo cierto es que de no darle la dimensión que requiere, puede llevar al traste cualquier iniciativa de planeación futura de la ciudad.Cali será la capital del posconflicto del Suroccidente, no lo duden, y el Alcalde que llegue tiene que entender que de sus decisiones dependerá no solo la Cali de los siguientes cuatro años, sino el modelo de ciudad y sociedad que se construirá para los próximos 30 años.

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