A mostrar las cartas

A mostrar las cartas

Abril 03, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

¿A quién le pertenece el proceso de paz con las Farc? ¿Debe ser una política de Estado o sus banderas las debe recoger la persona que se le haya jugado por el mismo? ¿Es legítimo que el presidente Santos haga campaña política subido en el caballito de las negociaciones de paz?El procurador Alejandro Ordóñez decidió terciar en la polémica y dijo que el “el proceso de paz no puede depender de quién sea Presidente de la República”. Lo anterior en respuesta a que Santos había dicho horas antes que ninguno de sus contendedores en las elecciones del 25 de mayo tiene la más mínima experiencia que él en procesos de paz. Los candidatos Marta Lucía Ramírez y Enrique Peñalosa reaccionaron cuestionando al actual Jefe de Estado y el ex presidente Uribe trinó diciendo “Pte Santos busca votos ofreciendo reparación a víctimas pero permite que estas aumenten más cada día”, o sea que ya sabemos qué piensa Óscar Iván Zuluaga.Me pregunto por qué el presidente Santos no puede hacer campaña montado en el difícil potro del proceso de paz, si en el pasado Uribe la hizo sostenido en su modelo de tierra arrasada y guerra perpetua. Si Santos le apostó a un modelo de negociación con la guerrilla, que le ha costado los peores epítetos (desde Castro-chavista, pasando por marxista-leninista y ahora madurista, qué ridiculez) me parece que le asiste toda la razón para sostener su candidatura en esa, su principal bandera.Ah, que Santos dice que de sus contendores el que tiene experiencia en proceso de paz es él, pues sí, qué le vamos a hacer, no está mintiendo. Ahora, que el presidente-candidato defienda su modelo y diga que el mejor capitán para dirigir ese barco es él es una cosa, pero que los otros no puedan plantear su modelo a seguir con relación al conflicto en Colombia, es otra. Entonces, es la hora que Marta Lucía Ramírez y Óscar Iván Zuluaga destapen sus cartas, de manera clara, y digan si su idea es acabar con la negociación de paz y seguir con la dinámica de la guerra o si, por el contrario, como dice Peñalosa, en caso de ganar las elecciones, continuará con el proceso e incluso con los mismos negociadores. Hay que mostrar las cartas, abiertas, ya no se puede esconder nada.¿Serán entonces las elecciones presidenciales del 25 de mayo un plebiscito sobre lo que quieren los colombianos para su próximo futuro en materia del conflicto armado? Sí, no tengo dudas que ese día los ciudadanos se verán en la encrucijada de decidir qué país vamos a construir.

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