A blindar a Emcali

Julio 21, 2011 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

Si después de once años de intervención el Gobierno Nacional no ha blindado lo suficiente a Empresas Municipales de Cali, Emcali, para evitar que vuelva a caer en manos de la politiquería, la verdad entonces es que se ha perdido el tiempo.Es absurdo que después de este tiempo, Emcali no haya sido regresada a manos de su administrador natural, el Municipio. Claro, uno entiende las prevenciones desde el alto gobierno para devolverla. El principal temor, sin duda, es que la empresa caiga, nuevamente, en las fauces insaciables de politiqueros de turno. Recientemente, cuando se rumoró que el ex presidente Uribe tenía listo el decreto para regresar las empresas municipales a la ciudad, comenzó una ola de especulaciones sobre cuál grupo político se quedaría con ella.Mejor dicho, la cama está todavía caliente y los deudos preguntando para quién es la herencia. Unos replicaron que no se podía dejar en manos de Jorge Iván Ospina y su grupo político, otros sacaron pecho y le mandaron razones al presidente Uribe de que la U, su partido, debía asumir el control. Los conservadores no se quedaron atrás y también enviaron sus mensajes, y el PIN merodeó en espera de acertar el zarpazo.Finalmente el Gobierno Nacional aplazó la entrega y, al no tomarse una decisión sobre la venta de Telecomunicaciones, todo quedó nuevamente en el limbo y la empresa continúa intervenida. Llega el ex alcalde Ramiro Tafur a la gerencia y nuevamente otra promesa: vamos a devolver la empresa. ¿Cuándo? Eso nadie lo sabe. La respuesta de Tafur a esta pregunta es tan evasiva como la de los políticos en campaña. “Vamos a tener una reunión con el Alcalde y el señor Superintendente. Agenda no hay, ni mañana ni dentro de tres o seis meses podemos establecer la entrega, eso lo dirá lo que encontremos”, nos explicó. Esta respuesta no dice nada y lo único que demuestra es que Tafur no tiene la menor idea de cuándo se entregará esa entidad. ¿Qué devolverá la Superintendencia de Servicios Públicos? Pues ojalá que no sea el cascarón de una empresa que ha resistido despilfarros, robos, desangre de todo tipo, corrupción, abusos y que, aún así, continúa generando recursos para el desarrollo social de la ciudad.

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