El Papa: ¿Pastor o monarca?

Noviembre 23, 2010 - 12:00 a.m. Por: Fray Luis Patiño

He recibido muchos comentarios positivos sobre mi anterior columna: ‘Jesús en el Vaticano’. He quedado gratamente sorprendido de la cantidad de personas creyentes que no están de acuerdo con la manera como se gobierna a la Iglesia desde el Vaticano.El Papa es jefe de Estado y cabeza de una monarquía absoluta que, en vez de la radicalidad evangélica, tiene que utilizar la diplomacia mundana. Aparece frecuentemente lleno de lujos y de honores. Las ampulosas ceremonias en la plaza de San Pedro son un derroche de ostentación y de poder.Eso es muy chocante para buena parte de los fieles católicos sencillamente porque está en contra del estilo de vida que adoptó Jesús de Nazareth. Él, cada vez que pretendieron hacerlo rey, se desapareció y rehuyó la fama y el poder mundanos. Siempre estuvo cerca de los humildes y los pobres que no cuentan para nada en los elitistas protocolos romanos.Lo más curioso es que, en medio de todos esos excelentísimos y eminentísimos señores, ataviados con lujosos ornamentos, siempre colocan a Cristo desnudo y clavado en una cruz. Alguien comentó que ese Cristo siempre llega antes de que comiencen las ceremonias, pues, si llegara después, no lo dejarían entrar por no tener el vestido adecuado…Lo más grave es que ese estilo y esa forma de gobernar a la Iglesia se prolongan en muchas curias episcopales que calcan lo que hace el Papa y tienen reyezuelos gobernando una Diócesis, de manera autoritaria y distante de la cultura y de los verdaderos intereses de las clases populares.Ese estilo imperial eclesiástico está condenado a desaparecer y quienes creemos en Jesús de Nazareth tenemos que hacer todo lo posible por deslegitimar semejante permanente traición al Evangelio. Queremos una Iglesia popular, una Iglesia de los pobres, que muestre, con su estilo de vida, el verdadero rostro del Jesús histórico.

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