El beato Juan Pablo

El beato Juan Pablo

Mayo 01, 2011 - 12:00 a.m. Por: Fray Luis Patiño

La beatificación de Juan Pablo II este 1° de mayo (onomástico del Papa), es un acontecimiento muy importante para el Vaticano y para toda la Iglesia Católica. Se trata de ofrecer a los fieles un modelo de vida cristiana para el mundo de hoy y legitimar el estilo del actual Papa.Juan Pablo fue un Papa muy carismático, una persona jovial y sencilla, cercana a la gente; su presencia era impactante y cumplió su deber hasta el último momento a pesar de sus enormes sufrimientos. El Beato Wojtyla nos va a animar para que sigamos las huellas de Jesús por el camino de la simpatía, el buen humor, el interés por la riqueza de las diferentes culturas, de los diversos pueblos y la tenacidad para cumplir nuestra misión en la tierra hasta las últimas consecuencias.Con la exaltación a los altares de un personaje tan llamativo, quedará bien claro que en la Iglesia Católica actual hay personas ejemplares, a pesar de los horribles escándalos recientes de curas y obispos pederastas. De esa manera se espera restaurar el buen nombre de una institución tan importante a escala mundial.Por otra parte, esta beatificación será una nueva oportunidad para que el Vaticano despliegue su gusto por las ceremonias suntuosas y altamente costosas, bien lejos de la sencillez y humildad de Jesús de Nazareth. Vamos a presenciar una ceremonia profusamente mediática, llamativa, muestra del poder mundano que pretende mantener la institución romana y que sabe manejar con maestría y muy buen gusto.Hay muchas otras personas muy santas que están en la lista de futuras beatificaciones, pero que deben cumplir todos los plazos exigidos por la rigurosa y selectiva legislación eclesiástica. A Juan Pablo le dispensan todos esos trámites y, sin consultar a la comunidad eclesial, el Vaticano decide beatificarlo rápidamente, mientras retarda la beatificación de personas que el pueblo ya las llama santas, mucho antes que a Juan Pablo, como San Romero de América, Arzobispo mártir de El Salvador que fue asesinado por defender de los derechos humanos de los salvadoreños marginados. Este tipo de santidad parece no ser muy del gusto del actual régimen Vaticano. La voz del pueblo romano es la voz de Dios, mientras que la voz del pueblo latinoamericano…?Pero es muy importante y urgente poner como ejemplo de vida cristiana a una persona, como Wojtyla, para reforzar el estilo del actual Papa: mucha apertura ad extra frente a la problemática social del mundo de hoy y, a la vez, una disciplina y una eclesiología, ad intra, muy conservadora y excluyente. Aunque Ratzinger no goza del carisma y la simpatía de su antecesor, esas dos facetas de la personalidad del nuevo Beato van a legitimar y potenciar su estilo de gobierno.Ojalá el Beato Wojtyla logre el milagro más urgente: una nueva manera de ser Iglesia cercana a la gente del pueblo, una Iglesia humilde, sencilla, alejada de los poderes y el boato mundanos.

VER COMENTARIOS
Columnistas