Realismo mágico

Realismo mágico

Junio 04, 2017 - 07:10 a.m. Por: Francisco José Lloreda Mera

La Masacre de las Bananeras sí ocurrió. Al menos eso nos hicieron creer. Lo que no es claro es cuántos muertos hubo; si son los tres mil que muchos señalan, que el país se acostumbró a repetir, y que ha vuelto a ser noticia al cumplir cincuenta años Cien Años de Soledad, dado que fue José Arcadio Segundo quien rescatara del olvido lo sucedido aquel trágico 6 de diciembre de 1928 en la plaza central de Ciénaga en Magdalena.

Aquel día, bajo órdenes del General Cortés Vargas, el Ejército abrió fuego contra una multitud compuesta principalmente por trabajadores de la United Fruit Company. El número de muertos no es claro pero se habla de 3.000. Distintas obras, entre ellas la Introducción a la Historia Económica de Colombia de Álvaro Tirado Mejía, texto escolar de amplia difusión, al referirse a los hechos se basa en la novela de García Márquez.

Es así que historiadores, políticos, escritores y periodistas afirman que además de su importancia literaria Cien Años de Soledad tiene un gran valor histórico, pues relata de manera fidedigna la violencia que sacudió al país desde finales de Siglo XIX -Guerra de los Mil Días- hasta mediados del Siglo XX -Violencia Bipartidista-. Es decir, la obra más importante de García Márquez además de ser mágica se convirtió en texto de historia.

Lo que pocos dicen es que los 3.000 muertos a los que se refiere José Arcadio Segundo, y que se convirtió en la versión histórica predominante, son fruto de la imaginación. Cortés Vargas, el menos autorizado, dice que fueron 47; La Prensa, de Barranquilla, registró en ese entonces 100 muertos, y unos testigos dicen haber visto enterrar 300. Cifras escandalosa, más para la época, pero que difieren de lo dicho por José Arcadio.

¿De dónde salieron entonces los 3.000 muertos a los que hace referencia Cien Años de Soledad y que permeó los libros de historia hasta convertirse en la cifra oficial? Del realismo mágico de García Márquez. Así lo establece en varios trabajos rigurosos el historiador de la Universidad de Oxford, Eduardo Posada Carbó, quien ha desvirtuado varios mitos y leyendas sobre lo ocurrido en la denominada Masacre de las Bananeras.

Recuerda Posada Carbó que en un documental de la televisión británica (1990), al ser preguntado García Márquez por la cifra de muertos a la que se refiere Cien Años de Soledad, dijo que al escribir la novela pidió que le hicieran una investigación sobre las bananeras y sobre el número de muertos “porque se hablaba de una masacre”. Y que para sorpresa suya “el número de muertos debió ser bastante reducido.” Dice además:
“Cuando me encontré que no era realmente una matanza espectacular en un libro donde todo era tan descomunal (…) donde quería llenar un ferrocarril completo de muertos, no podía ajustarme a la realidad histórica, decir que todo aquello sucedió para 3 o 7 muertos, o 17 muertos, no alcanzaba a llenar ni un vagón. Entonces decidí que fueran 3.000 los muertos (…) es decir, (…) la leyenda llegó a quedar establecida como historia.”

No es culpa de García Márquez ni de Cien Años de Soledad. Es culpa de quienes han tomado apartes de la novela para acuñar una cifra políticamente impactante pero de pobre sustento hasta convertirla en verdad histórica. Y de los colombianos por tragar entero. Bien lo dijo Alan Knight, Profesor de Oxford: “El realismo mágico puede servir en la literatura, pero es el beso de la muerte para la historia y las ciencias sociales.”

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