Amenaza a la juventud

Amenaza a la juventud

Septiembre 13, 2014 - 12:00 a.m. Por: Fernando Murillo Orrego

La evolución demográfica acontecida en el departamento del Valle, evidencia ciertas fenomenologías adyacentes derivadas del consumo de alucinógenos, que atentan eventualmente los índices de convivencia ciudadana, concibiendo una degradación social que perturba principalmente a los jóvenes, generando una falta de cultura y pertenencia por el territorio. En tal sentido, me dirijo a la población Vallecaucana, incitando a quienes intervienen en el crecimiento y desarrollo de nuestros niños y niñas, con el ánimo de mejorar sus condiciones de vida, impidiendo que continúe la vulneración de sus derechos constitucionales, factor que impide el libre ejercicio de las libertades públicas bifurcando nuestro anhelo de paz. Aprovecho el espacio para realizar un llamamiento a la comunidad en general, teniendo en cuenta que ustedes constituyen nuestra misionalidad; por ello dependemos de su entrega total en la mejora de la percepción de seguridad ciudadana, toda vez que nuestras actividades propias del servicio se encuentran enmarcadas bajo las directrices institucionales, y se ven obstaculizadas impidiendo su trascendencia a la sociedad, si no contáramos con nuestros vallecaucanos. Es por eso que para reducir los problemas que atañan a la comunidad juvenil, (reclutamiento armado, prostitución infantil y dependencia al consumo) deben existir una articulación del trabajo preventivo, consolidando esfuerzos con el núcleo familiar, la comunidad educativa, las autoridades político-administrativas y la Policía Nacional, a fin de fomentar la participación e integración de nuestros menores en la sociedad actual. Estas actividades deben orientarse de manera atractiva, convocando al mayor número de infantes, quienes deben transformarse en líderes, voceros y guardianes de un futuro mejor, apropiándose de valores, principios e ideales que destacan a nuestro país, conllevándonos a un departamento más seguro, donde nuestros pequeños elijan el estudio, la familia y la paz por encima de las drogas y las armas. Por consiguiente invito a nuestros padres y madres para que busquen apoyo en las diferentes instituciones que trabajan orientando a la población más vulnerable frente a las diferentes problemáticas sociales que dificultan el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes. Cabe mencionar que nuestros profesionales de policía se encuentran capacitados en la toma de decisiones y actuaciones tanto de los padres de familia como de los hijos, a través del desarrollo de actividades lúdicas que se encuentran enmarcadas en la prevención del abuso y uso de las sustancias psicoactivas, actividades que son realizadas principalmente en las instituciones educativas mediante el programa Dare. Nuestra institución estará atenta a las ideas y sugerencias que innoven y optimicen la prestación del servicio fundamentalmente en contra de la drogadicción, erradicando todos los factores que inciden en la manifestación de conductas inapropiadas al ser humano, para la mejora continua de nuestro Departamento.

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