¿Y esto qué fue?

Noviembre 22, 2014 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

El episodio ocurrido en el caserío Las Mercedes, en Chocó, dará para diversas interpretaciones. Ahora y cuando se escriba la historia de este proceso de paz. Es que hay interrogantes sin resolver y así permanecerán por mucho tiempo. El primero es muy simple: ¿Y las Farc, para qué hicieron esto? (esto, que se califica de varias maneras: secuestro, retención, toma de un prisionero político de alto nivel). Y siguen otras preguntas obvias: ¿Lo hicieron bajo órdenes del Secretariado? ¿O de su comandante que estaba en La Habana? ¿Los miembros de las Farc en la mesa de negociación fueron consultados, o fue iniciativa propia de un subalterno? Por lo menos dos principios centrales de las conversaciones parecerían haber quedado en entredicho. El más notorio, el que dice que se adelantan en medio del conflicto armado. El Gobierno ha golpeado fuertemente al comando central de las Farc y a muchos de sus directivos. Recordamos sólo los nombres de ‘Alfonso Cano’ y del ‘Mono Jojoy’, dados de baja durante la etapa secreta de los diálogos. Es posible que eso hubiera ocasionado dificultades, pero la verdad es que, después de lo más grave que le ha podido ocurrir a las Farc, se llegó a firmar de un acuerdo general, a finales de septiembre de 2012.Las Farc no mataron al General ni a sus acompañantes; no los hirieron. ¿Acaso las Farc estarían reconociendo que el Estado tiene el deber constitucional de atacar a personas o grupos por fuera de la ley, y que ellos carecen del derecho de matar civiles, policías, soldados? Hay otro principio que quedaría también en diferente perspectiva. Superado el proceso electoral, me hice la ilusión de que el Gobierno, en representación de la sociedad, contaba con nueva herramienta de negociación. Oh sorpresa, proporcionada por el mayor crítico, el expresidente Álvaro Uribe. No se podía pasar por alto que más del 45% de los votos expresados en segunda vuelta, respaldaban un manejo diferente del proceso. Alguien con pleno conocimiento, que se ha hecho evidente, me explicó que “lo que ocurre en el país no se discute en la mesa”. Eso fue reiterado en declaraciones de las Farc, después de este episodio. Por eso ellos decían no entender el porqué de la suspensión de las conversaciones. Con todo, los garantes intervinieron…Sin duda, están ocurriendo cosas muy importantes, pese a que algunas personas cercanas a las intimidades del proceso, hablaban de que éste había estado congelado los últimos tres meses. Y vislumbraban una difícil refrendación.La carta del Presidente Uribe a Álvaro Leyva y su respaldo a una constituyente eran un factor novedoso, que daba mucho qué pensar. La reciente conversación entre el Centro Democrático y el Fiscal Montealegre y la propuesta compartida Uribe-Montealegre, también generan perplejidades.La gran pregunta es si Juan Manuel Santos sale fortalecido de este episodio. Y qué es lo que éste diría sobre la situación de las Farc. ¿Acaso mejoró su posición negociadora? Esperemos el desenlace para estar seguros de qué pasó. Entonces sabremos para qué sirvió este episodio. ¿Acaso para iniciar un desescalamiento del conflicto? ¿Acaso para llevar a cabo la fórmula Uribe-Montealegre que supone un cese de fuego unilateral? Para muchos, lo que hemos vivido, es una señal de que el proceso va en firme.

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