Trump y la paz

Noviembre 26, 2016 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Nadie duda del compromiso del presidente Obama con el proceso colombiano de Paz. Su contribución puede ser mayor de lo que imaginamos. ¿Ocurrirá lo mismo con Trump en la etapa de implementación? Fue sorprendente escuchar el saludo del excomandante de las Farc, Rodrigo Londoño, al presidente Trump. Y obviamente, lo apropiado es preguntarse por qué y para qué. Reflexionando sobre el tema puedo identificar algunos datos que arrojarían pistas respecto a la razón de ser de esa respetuosa manifestación. En primer lugar recordemos lo que dice la plataforma electoral del Partido Republicano para esta campaña que les resultó tan exitosa. En la página 50 de un texto que tiene 60 páginas, en el capítulo ‘Familia de las Américas’ se refieren a su actitud frente a este hemisferio. En esencia, el tema central es el narcoterrorismo. Se refieren a Canadá, México, Cuba y en seis líneas a Colombia, de la siguiente manera: “Afirmamos nuestra admiración por el pueblo de Colombia y llamamos al Congreso Republicano para que exprese su solidaridad con su lucha de varias décadas contra la Farc terrorista. Su sacrificio y sufrimiento no debe ser traicionado por el acceso al poder de asesinos y señores de la droga”. No menos duramente hacen alusión a Cuba y Venezuela, a la cual definen como un estado narcoterrorista. Semejante manifestación, sin duda, tiene que haber desatado muchas incertidumbres en los rangos superiores de lo que fueron las Farc.Se sabe, y es otro factor, que el nuevo Fiscal es el senador Jeff Sessions, bien conocido por una posición dura frente a las drogas ilícitas.En la campaña, Trump hizo reiteradas referencias a la crisis de criminalidad en las ciudades, directamente ligada a la venta y consumo de drogas. Recuperar la tranquilidad en los centros urbanos es una prioridad de su gobierno. Es bien sabido que el expresidente Uribe ha sido un crítico de la manera como el tema de las drogas ilícitas ha sido tratado tanto en el primer Acuerdo como en el que se firmó en el Teatro Colón. Son diversas dimensiones, una de las más significativas la de la conexidad entre los delitos vinculados al negocio criminal de las drogas con el delito de rebelión. Y, en consecuencia, el tema de la elegibilidad de los que fueron comandantes de las Farc para las corporaciones públicas o la Presidencia de la República. Es, en esencia, lo que el párrafo citado arriba, tomado de la Plataforma Electoral Republicana dice.Se sabe del respeto que miembros republicanos del Congreso de los Estados Unidos tienen por el expresidente Uribe y el expresidente Pastrana. Ambos son reconocidos implacables luchadores contra las drogas ilícitas en Colombia y, como el propio presidente Santos declaró, autores de la situación que permitió llevar a las Farc a unas conversaciones para su desmovilización. Se conoce también el vínculo del expresidente Uribe con los congresistas republicanos de La Florida, que fueron decisivos para completar los votos del Colegio Electoral en favor de Trump. La investigación que divulgó Simón Gaviria, Director del Departamento Nacional de Planeación, ofrece datos enormemente preocupantes sobre el incremento de los cultivos y del consumo interno. Además, las fronteras están criminalizadas y son hoy el mayor desafío a la seguridad. Son una mezcla explosiva de múltiples actividades del crimen organizado. ¿Entonces?

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