Reelección: ¿Maldición?

Reelección: ¿Maldición?

Agosto 16, 2014 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Hace poco, el profesor de Harvard y exsecretario del Tesoro Lawrence Summers revivió las consideraciones históricas sobre lo ocurrido a los presidentes reelectos en los Estados Unidos. Resumiré su recuento en el orden escogido por él. Comienza con la desilusión que ha generado el gobierno de Obama; expresa su perplejidad al comprobar que hay temas muy importantes que tienen consenso y que no encuentran respuesta; entre ellos, la política exterior. Concluye que Obama ya es considerado ineficaz. Señala que cargos de mucha importancia han permanecido vacantes durante meses e inclusive años; que ya gente talentosa no los acepta. Y observa que aún para temas vitales no es posible lograr compromisos bipartidistas. Al buscar las causas de esta deplorable situación, menciona fallas en el liderazgo, destaca la polarización del electorado y el creciente papel del dinero en la vida política.Entonces, hace un recorrido por los segundos períodos presidenciales para rememorar la maldición que los afecta. George W. Bush buscaba una reforma a la salud y tuvo que enfrentar el huracán Katrina y una crisis financiera; su legado se logró en el primer período. A Bill Clinton lo persiguió el escándalo de Mónica. En su primer período obtuvo importantes triunfos legislativos. Lo propio, explica, le ocurrió a Reagan, Nixon, Eisenhower, Truman y F.D. Roosevelt. Summers sugiere dos cosas: 1. estudiar más el tema y 2. contemplar, más bien, una prórroga al período. Dice que cada presidente se cree capaz de lograr que las cosas sean diferentes y superar la maldición. Ninguno lo ha logrado. Se lamenta de que Estados Unidos ha sido gobernado durante el 40% del Siglo XX por presidentes reelectos.Juan Manuel Santos está tomando decisiones para contrarrestar esta constante histórica, que se predica también para Colombia. Así podría interpretarse la significativa reorganización de la Presidencia, que debiera estar caracterizada por mayor estabilidad. En el primer período hubo cinco secretarios generales, un cargo clave para la gobernabilidad (a tal punto que, al referirse a la doctora María Lorena Gutiérrez, dijo que había sido su mano derecha y su mano izquierda): Pinzón, Renjifo, Meza, Iragorri, María Lorena.Así como al presidente Uribe lo caracterizaba -y así continúa- su capacidad de ir en contravía y su condición de disidente, a Juan Manuel Santos lo caracteriza no arredrarse ante las situaciones más difíciles. Las dos elecciones que ha ganado las iba perdiendo y a última hora tuvo la capacidad de hacer un ‘game change’ (cambio de juego). Igualmente en otras situaciones.Estas remembranzas históricas hacen mucho más interesante este segundo período, para el cual se han reservado los temas más importantes: la firma de un acuerdo para la terminación del conflicto y la puesta en marcha de la transición o posconflicto. Como es sabido, los sistemas parlamentarios no se plantean la reelección. Mientras el partido o la coalición de gobierno obtengan una mayoría parlamentaria, es natural que el Primer Ministro continúe. Así ocurrió con la señora Thatcher, Tony Blair (después renunció a completar su segundo período); Mitterrand, Chirac (aunque propició la reducción del segundo período de siete a cinco años, como rige ahora). No sería sorprendente que el presidente Santos, en contravía de las realidades históricas, hiciera el milagro en el segundo período: firmar el Acuerdo de Terminación del Conflicto e iniciar la Transición.

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