Plebiscito

Mayo 28, 2016 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Refrescante ver a los nueve Magistrados de la Corte Constitucional escuchando las opiniones de las máximas autoridades políticas, de los negociadores, de los profesores universitarios y miembros de la sociedad civil. La Corte reafirma su respeto por el debate democrático y se hace acreedora al enorme prestigio internacional que la acompaña, empañado últimamente entre nosotros, ojalá fugazmente. Sorprende que la discusión del proyecto de Ley Estatutaria se haga sin conocer la pregunta que se formularía, lo que me parece determinante. Seguramente tendremos otro debate al respecto. Interesante comprobar que en materia tan debatida se hubieran producido opiniones unánimes en colectivos universitarios liberales o conservadores. En otras, los voceros asumieron responsabilidades individuales por los planteamientos. Una controversia realizada con altura, serenidad y argumentos respetables.La tesis central del gobierno merece amplia consideración. Argumenta que se está concretando la tarea iniciada con la promoción y elaboración de la Constitución de 1991, a manera de ‘Tratado de Paz entre los colombianos’, y no un Tratado Internacional. Completando la tarea que comenzó el presidente Barco, que desarrolló el presidente Gaviria y que recogía esfuerzos que se venían adelantando en presidencias anteriores, en favor de la paz y de nuevo orden constitucional. El Presidente subrayó con total claridad que el grupo armado insurgente está reconociendo, y de qué manera, la legitimidad de la institucionalidad colombiana, de su Congreso, y de su Corte Constitucional. El ‘Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto Armado’ contará con participación del Ejecutivo, del Legislativo, del Poder Judicial, del actor ilegal que los desconocía y, en virtud del Plebiscito, del pueblo soberano que ha sido víctima directa o indirecta de acciones armadas que desconocían sus más elementales derechos. No se niega que ha habido participación de países garantes y acompañantes; desde enero de este año del Consejo de Seguridad de la ONU, máximo organismo internacional para los asuntos de paz y guerra; y próximamente, según se ha anunciado, de mecanismos que como el Comité de la Cruz Roja Internacional y el Gobierno de Suiza, gestionan el Derecho Internacional Humanitario que se propuso humanizar la guerra. El presidente Santos dice que entrega la paz al pueblo y que es éste quien debe, en definitiva, darle el sello de legitimidad al Acuerdo que se suscriba. No obstante, hay argumentos como los del Colectivo de la Universidad Libre de Bogotá, que piden a la Corte modular su sentencia en el sentido de exigir que el plebiscito se realice antes de que los acuerdos sean suscritos. Este tema del ‘momento’, como lo denominó el vocero de la Universidad Libre, Profesor Burbano Villamarín, unido al del carácter vinculante del Plebiscito, fue uno de los puntos más controvertidos. ¿Qué pasa si la decisión del pueblo es negativa? ¿Hasta qué punto la Ley que está a consideración de la Corte Constitucional está introduciendo procedimientos de reforma de la Constitución, por fuera de los requisitos que ella misma establece? No es diferente el carácter vinculante del que tiene que ver con el ‘momento’ de la votación del plebiscito. Ojalá se publiquen los documentos aportados, particularmente los académicos, que ayudan a entender la razón de ser del umbral de aceptación -no de participación- del 13% y otras dimensiones, imposibles de tratar en este espacio.

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