Naranjo, vicepresidente

Enero 14, 2017 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Afortunada coincidencia. El presidente electo Trump designa al exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani para manejar el tema de la piratería informática que su equipo de transición describe como “el delito de mayor crecimiento en Estados Unidos y en gran parte del mundo”, “una gran amenaza” a la seguridad nacional y, me atrevo a decir, a la convivencia entre los ciudadanos estadounidenses, como ha quedado demostrado en los últimos días con las filtraciones que pretenden afectar la imagen de Trump, que se suman a una campaña presidencial que tuvo un elemento cibernético inusitado. Con grandes repercusiones internacionales, entre otras, la relación Estados Unidos-Rusia. Al mismo tiempo en Colombia el presidente Santos anunciaba la nominación del general Óscar Naranjo como Vicepresidente de la República. Recordaba que fue un exitoso miembro de la Policía Nacional que dirigió con éxito y donde se distinguió por su eficacia en la lucha contra las bandas criminales y contra el negocio criminal de las drogas ilícitas.Dos expertos en seguridad. Sin duda, debieron establecer algún contacto en algún momento de sus distinguidas carreras, como que ambos enfrentaron fenómenos similares.Así las cosas, se me antoja pensar que aparte de contar con un funcionario, en el más alto nivel después de la Presidencia, para implementar el acuerdo con las Farc que él ayudó a construir y para seguir luchando contra las bandas criminales que pueden poner en peligro ese logro histórico, ha encontrado, ojalá así sea, un excelente canal de comunicación con la administración Trump. Es que si resulta cierto lo que supongo sobre una amistad con un colega de trabajo, el exalcalde Giuliani, el tema que podría ser más contencioso con la administración Trump, a saber, el tratamiento de las drogas ilícitas en el acuerdo, tendría un interlocutor creíble, impecable y, ahora, con responsabilidades en ese asunto de seguridad nacional, internacional y de implementación de los acuerdos. Me refiero a la erradicación, la extradición, la naturaleza política de este delito si es que el producto económico del involucramiento de las Farc en tal negocio criminal, solamente se dedicó a alimentar la rebelión y no se utilizó para enriquecimiento individual.Son varios los artículos publicados recientemente en periódicos y revistas en Estados Unidos, que plantean dudas e interrogantes sobre estos aspectos. En Colombia también se han manifestado perplejidades semejantes en diversos sectores. Se podría decir que es el punto que podría dar lugar a algunas reservas de la administración Trump con respecto al Acuerdo de Paz y a su implementación. En otras ocasiones he llamado la atención sobre la postura muy dura del nuevo Fiscal nominado por el presidente Trump, cuya designación está en proceso de confirmación en el Senado, en donde ha ocurrido un duro cuestionamiento. De la misma manera el nuevo Secretario de ese Departamento creado después de la catástrofe del 11 de Septiembre/2001, el general Kelly, también se distingue por una actitud contundente frente al tráfico de drogas ilícitas hacia los Estados Unidos. Kelly fue el jefe del Comando Sur y por ello tiene conocimiento y experiencia sobre este tema. Y no me sorprendería que, por obvias razones, se conociera con el general Naranjo y guardara con respecto a él, los mismos sentimientos de admiración, respeto y confianza.El presupuesto para el Programa ‘Paz Colombia’, todavía, no ha sido aprobado.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad