Napolitan, le da a los candidatos.

Napolitan, le da a los candidatos.

Mayo 17, 2014 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

El que sabe, sabe“1.  Decida lo que usted va a decir. 2. Decida cómo lo va a decir. 3. Dígalo”. Este es el consejo magistral que uno de los fundadores de la próspera industria de la consultoría política, Joseph Es la recomendación número trece de las ciento doce que alguna vez ofreció. En apariencia, si nos atenemos a este consejo, una campaña electoral es muy fácil. No es así. La simpleza del consejo esconde una enorme complejidad. Pero revela algo fundamental: en una campaña electoral lo mejor es no hacerla complicada.El arte de ganar se basa en la simplicidad del mensaje. Valdría la pena que el lector ensayara aplicar este criterio a los esfuerzos de los candidatos. Ese ejercicio le ayudaría a entender por qué a la primera vuelta la situación de los candidatos es la que conocemos, si es que le damos crédito a las encuestas, todas coincidentes en quiénes pasan a la segunda vuelta.Hay otros consejos que merecen ser destacados. No crea en el efecto del éxito. O sea, no diga que ya ganó y mucho menos no lo diga cuatro meses antes. Tal vez al final y, ojo, hágalo con máximo cuidado porque semejante declaración desanima a los electores propios y anima a los contrarios. (Recomendación número dos).Y la número doce. La percepción es más importante que la realidad. El contraste entre lo que dicen las encuestas sobre el desempeño del gobierno y la percepción es un ejemplo clásico para validar esta recomendación de Napolitan.Recomendación número ocho: Nunca subestime  la inteligencia de los votantes ni sobrestime  el conocimiento que ellos tienen a su disposición. La ciudadanía no busca la información hay que servírsela en bandeja de plata. Si los ciudadanos no entendieron es una falla del candidato y de sus voceros. La número diecisiete: no se autodestruya. Recuerde el caso de Mondale que anunció impuestos en su discurso de aceptación de la candidatura. A Napolitan lo asombra la frecuencia con la cual los candidatos se disparan a sí mismos. La  número 21. No tome nada por ya obtenido. Dude. Escuche. Ordene estudios independientes. No se confíe. Para mantener el entusiasmo y la dedicación de quienes lo apoyan, exhiba confianza pero no exceso de confianza. Claro, siempre hay que expresar confianza en el triunfo, pero no deje de decir que la campaña será dura, la manera de solicitar el compromiso y el esfuerzo de todos. Son consejos sencillos. Obvios. El propósito es que el sentido común aparezca en la campaña. Que éstas no sean complicadas. Que tengan estrategia. Ese es el oficio de un director de un jefe de debate. Ese es el aporte que César Gaviria, sobresaliente estratega político,  hará a la reelección. ¿Por qué no se hizo así desde el comienzo? ¿Es posible recomponer a estas alturas la campaña? Se dirá que así ocurrió hace cuatro años, cuando Álvaro Uribe y  J.J. Rendón  recondujeron la de Juan Manuel Santos hasta llevarla a un triunfo admirable. Las encuestas quedaron muy desacreditadas. ¿Ocurrirá lo mismo ahora? Por fin tendremos una campaña en la segunda vuelta. Pienso que la candidatura de Juan Manuel Santos hará lo posible por concentrarla en la paz, lo que no ocurrió en marzo ni ahora en la primera vuelta. Como responda su competidor será clave. La publicidad también. Y habrá por lo menos un debate entre los dos finalistas. Entonces, el predicamento que caracteriza cualquier confrontación  por la presidencia se hará evidente: continuidad o cambio.   

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