Intolerable

Marzo 12, 2016 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Odebrecht. Dilma Rousseff. Lula da Silva. Los Kirchner. Otto Pérez. Martinelli. Fujimori…La lista es interminable. En Europa ocurre algo similar. No digamos en África, en China, etc. Y el asunto contamina actividades que la ciudadanía mira como más allá del bien y el mal: el deporte, bien sea el fútbol o el tenis. El escándalo de la Fifa ha sido descomunal. Ya ha afectado varios países y continentes. En el tenis, María Sharapova admitió que no había superado la prueba sobre dopaje en el campeonato en Australia. Recibía veinte millones de dólares anuales de importantes compañías, la atleta mejor pagada en el Universo. Por supuesto, estoy hablando de esa plaga que está contaminando política, negocios, deporte, universidades, etc. Colombia, ni más faltaba, no se queda atrás. Por fin, Samuel Moreno es condenado, la pena está por determinarse, y buena parte de sus socios (funcionarios, concejales, congresistas contratistas) están recibiendo sentencias judiciales. En la lista siguen gobernadores en ejercicio, congresistas, alcaldes…En muchos casos, hay íntima relación entre la financiación de la política (ello quiere decir de los políticos, de los partidos, de sus militantes) y los comportamientos corruptos. Los abusos de poder en beneficio propio, de la familia, de los socios y amigos. Esto ha venido ocurriendo entre nosotros, Estados Unidos, Europa, Japón y otras partes. Tanto así que es tema central en la campaña presidencial de Estados Unidos. Quien lo plantea con más fuerza es el candidato demócrata Bernie Sanders. Pero también Trump y la propia Hillary. El jueves por la noche en el debate de Univisión, ella reclamó con vehemencia que la sentencia de la Corte Suprema denominada Citizens United, fuera revocada lo más pronto posible. Es la decisión judicial que equiparó libertad de expresión con utilización ilimitada del dinero, lo cual, por supuesto, ha desatado una escandalosa participación de los billonarios en el proceso político en Estados Unidos. La corrupción está tan presente en la campaña que uno lee con horror el contenido de un aviso publicitario de la campaña de Trump contra Rubio, en La Florida, Estado donde éste espera lograr un triunfo que parece esquivo. El contenido del aviso, según la información de ‘The New York Times’ (8 de marzo página A-13) es escalofriante. Dice que es uno de los más brutales en esta campaña que se caracteriza por una publicidad negativa. Llevaba 7 días al aire. En traducción libre dice así: “El corrupto Marco Rubio ha gastado años defraudando a la gente de Florida. Como legislador se doblegó (volteó) en una votación clave, después de haber recibido doscientos mil dólares al vender su casa a la madre del lobbista que promovía del proyecto de Ley”. El aviso publicitario sigue. El locutor continúa: “Utilizó la tarjeta de crédito del Partido Republicano para pavimentar la entrada a su casa (driveway) y cuando fue sorprendido, argumentó que había utilizado la tarjeta equivocada. Pero había usado la misma tarjeta de crédito del Partido Republicano para realizar 6 vuelos entre Miami y Tallahassee y, además, pasó la cuenta al Estado por esos mismos tiquetes aéreos y se embolsilló el dinero hasta cuando, una vez más, fue sorprendido.”¡Qué degradación! Financiación política y corrupción es un matrimonio indisoluble. La financiación debe ser totalmente estatal. Urgente romper el vínculo entre dinero y política.

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