¿Interferencia rusa?

¿Interferencia rusa?

Febrero 23, 2018 - 11:50 p.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

¿Que es posible que Rusia esté interfiriendo o vaya a interferir las elecciones colombianas? Es la pregunta que algunos están haciendo. El programa ‘Testigo directo’, de Rafael Poveda, me ha planteado el tema.

Se podría decir que este interrogante tiene sentido porque algunos países están seguros de que sus procesos electorales han sufrido tal interferencia. Me costaba trabajo creer que Rusia estuviera interviniendo por medio de ‘la guerra de información’, en las elecciones de 2016 en Estados Unidos. ¿Cómo una potencia podría jugar con la democracia de una superpotencia? Increíble. Pero nadie duda de que así fue. Ni siquiera el propio presidente Trump, quien desde un comienzo sembró la inquietud o negó de plano que eso hubiera podido suceder. Cuando leí el libro ‘Qué pasó’, de Hillary Clinton sobre su campaña encontré, desde la primera página, que ponía en duda la legitimidad del triunfo de Trump y a lo largo del mismo varias veces se refería al tema, más o menos detalladamente.

Ahora el investigador Muller ha acusado a trece ciudadanos rusos y a tres instituciones porque interfirieron el proceso electoral de Estados Unidos. Obvio, nada va a ocurrir, porque no tienen cómo llevarlos a los estrados judiciales estadounidenses. De igual manera existen alegatos sobre la interferencia en el Brexit de Gran Bretaña, el Referendo de Cataluña y se dice, también, en las elecciones francesas. Ahora, declaraciones contundentes de gobernantes europeos expresan: “Ya no más, esto es inaceptable”.

El tema es, ¿por qué y para qué hace eso Rusia? Recordemos que Putin no oculta sus ambiciones de reconstruir el Imperio de los Zares, de jugar papel significativo en la vida internacional y de ser tratado como súper potencia. El Informe de las principales agencias de inteligencia de USA, que evaluó lo ocurrido, afirma que el propio Putin ordenó estas interferencias con el propósito de erosionar la confianza pública en el proceso democrático estadounidense, denigrar de la señora Clinton y hacerle daño a su posibilidad de ser elegida. Consideran que Putin prefería que ganara Trump. Y en el caso europeo se trataba de debilitar, aún más, la Unión Europea.

La tecnología contemporánea facilita este tipo de actividades que en el pasado se realizaban de otra manera. No tengo memoria de que la Unión Soviética durante la Guerra Fría, hubiera intentado algo semejante. Por supuesto que hubo interferencia tanto de Estados Unidos o la Unión Soviética en procesos electorales en diversos países, incluidos algunos europeos como Italia, España, Francia. Al respecto hay libros, informes del Congreso estadounidense y documentos que lo comprueban, en los archivos que han sido consultados por historiadores. El Profesor Don Levin, de la Universidad Carnegie-Mellon, ha construido un banco de datos que recoge cuidadosamente esta información de varias fuentes, para aceptar la autenticidad de los hechos, porque obviamente hay muchas acusaciones espúreas. Este banco recoge los casos ocurridos entre 1946-2000. ¿Qué es lo nuevo? Que una potencia se atreva a interferir los procesos electorales de otra. Un desertor de la KGB entregó a tal banco los datos que tenía sobre estos comportamientos.

Entonces, ¿si ha venido ocurriendo en otros países, por qué no en Colombia? Difícil responder en uno u otro sentido. Sabemos la íntima relación entre Venezuela y Rusia y sabemos la actitud muy hostil de Maduro hacia Colombia. Hay razones para sospechar.

VER COMENTARIOS
Columnistas