Integridad electoral

Integridad electoral

Abril 20, 2018 - 11:50 p.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

No hay democracia si el sistema electoral no es transparente, limpio y blindado contra manipulaciones. Si la contabilidad de los votos puede ser alterada la democracia queda traicionada. La competencia electoral se desfigura. La pérdida de confianza erosiona el proceso democrático. La deslegitimación del gobierno es inevitable así este no sea el responsable de la manipulación del conteo de los votos.

La magistrada del Consejo de Estado Lucy Bermúdez, le ha prestado un servicio eminente a la política colombiana al haber tomado con toda seriedad una demanda muy bien elaborada por el Partido Político Mira, para demostrar que sus votos no habían sido correctamente tomados en cuenta y que por medio de diversos trucos y manipulaciones, lo habían despojado de tres curules en el Senado. No era un fraude menor. El Mira merece también admiración porque no se limitó a quejarse sino que presentó un acervo probatorio descomunal que fue bien trabajado por la magistrada Bermúdez y su equipo. La Sala Electoral del Consejo de Estado pudo entonces verificar después de un arduo esfuerzo que duró más de tres años, que sí había existido una trampa en miles de mesas de votación. La sentencia de más de cien páginas y bien compleja, le asignó, entonces, a ese partido, las tres senadurías.

Una sentencia histórica. Digna de la mejor consideración y estudio. Asombra que los medios no le hayan prestado atención al gran significado que tiene esta rectificación judicial frente a un deplorable estropicio, producto de la actividad dolosa e indebida de muchos funcionarios. El Consejo Nacional Electoral y la Comisión Escrutadora de Bogotá no cumplieron su deber.

Por fortuna, el Programa Presidentes de Empresas, de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, dirigido por el profesor Mauricio Novella, invitó el 18 de abril a la magistrada Bermúdez para que durante dos horas presentara el contenido de su importante sentencia, como que fue la ponente de la misma. Ojalá otras universidades siguieran ese ejemplo. Se trata de una pedagogía que debería ayudar a preservar la integridad de nuestro Sistema Electoral. La profesora Pippa Norris de la Universidad de Harvard lleva años estudiando este tema y ya ha publicado varios volúmenes al respecto. Es una preocupación mundial que se propone garantizar la transparencia de las votaciones. Hasta en Estados Unidos se plantean cuestionamientos al respecto.

El procurador Fernando Carrillo también ha asumido el tema porque son muchas las lecciones que se desprenden de esta sentencia. Ya cursa en el Congreso un Proyecto de Ley Estatutaria presentado por el Mira para corregir las vulnerabilidades que han facilitado este inadmisible fraude.
No se entiende el silencio de los Partidos ni el de los candidatos sobre el tema. ¿Y dónde están esas que llamaban las Fuerzas Vivas de la Nación?

Hay quienes creen que si todo el sistema fuera electrónico, la integridad estaría asegurada. Pero hay experiencias que indican lo contrario. Otros creen que ya buena parte de nuestro sistema es electrónico. Pero la investigación del Consejo de Estado demostró que los contratistas privados que eran los depositarios de la información clave, la que podría ser más reveladora, se negaron a entregarla en un abierto desacato al Poder Judicial. Consideraron que era de su propiedad. Por eso el Proyecto de Ley establece que esta información es del Estado.

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