Hillary Rodham Clinton

opinion: Hillary Rodham Clinton

Odio; desprecio; revanchismo. Sí, hay un sector importante de la opinión estadounidense...

Hillary Rodham Clinton

Septiembre 19, 2015 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Odio; desprecio; revanchismo. Sí, hay un sector importante de la opinión estadounidense que no se traga la idea de que los Clinton vuelvan a la Casa Blanca, esta vez, en el cuerpo de Hillary. Ya hizo un intento frente a Obama y no logró el éxito que muchos aseguraban.Luego de muchas negaciones, ella aceptó colaborar con Obama como Secretaria de Estado y puso algunas condiciones que Obama cumplió. Cuatro años después renunció para plantear su candidatura presidencial. Entonces recibió los más altos elogios de su antiguo contrincante. Ya la distancia entre su esposo, Bill Clinton, y Obama se estaba desvaneciendo aceleradamente. Se construyó una importante alianzaPersonalidades del mundo de la política y de los negocios también sucumbieron ante los gestos de Bill, el seductor. Ellos son sus contertulios y hasta sus admiradores. Pero todavía existe un núcleo implacable que no da su brazo a torcer y que promete impedir que la Oficina Oval vuelva a ser el espacio de comando y control de los Clinton.La Revista The Atlantic, (Marzo, 2015), les dedica ocho páginas que incluyen fuertes caricaturas (‘Entre los que odian a Hillary’, Helen Rosin). ¿Los temas? Whitewater, Troopersgate, la muerte de Vincent Foster, Benghazi. El artículo trae una buena descripción de las Fundaciones, grupos de ciudadanos, periodistas decididos a bloquear la esperanza presidencial de Hillary. Hay mucho dinero. Eso va en serio. Es bien probable que la campaña negativa no gire en torno de los escándalos sexuales viejos y recientes porque análisis creíbles de opinión muestran que en lugar de afectarla, la favorecen porque aparece como víctima.Los expertos en hacer investigaciones que sirvan de apoyo a la oposición ya han identificado otros temas de ayer y de ahora y que han mostrado ya alguna eficacia. Cuentan con bancos de datos que contienen toda la información que puede servir para hacerle daño a Hillary. Lo propio ocurre con las donaciones que la Fundación Clinton ha recibido. Las están examinando con lupa. Y ya han aparecido varios libros que difunden con detalle testimonios que los avalan. Hillary no se queda atrás. Ya ha publicado varios libros para enaltecer su imagen de estadista.Uno de estos textos, éxito de ventas, de Daniel Halper, Clinton INC. La audaz reconstrucción de una maquinaria política. Ilustra la campaña negativa. Del matrimonio Bill-Hillary dice que no hay amor (p. 14). Trata de mostrar una relación muy instrumental y maquiavélica en el matrimonio. De Bill Clinton afirma, que como buen narcisista, le hacen más falta los enemigos que los amigos (p. 70). Es un mentiroso congénito (pp. 9 y 10). Y que a Obama no le importa quién será su sucesor (p. 286). Se pregunta con insistencia si Bill quiere que Hillary sea Presidente.Una guerra política sin atenuantes. Se alega inclusive que su edad al posesionarse sería de 69 años y se traen opiniones de médicos que dicen que a esa altura de la vida una mujer ya se ha deteriorado mucho más que un hombre.En el mundo estamos viviendo un notorio deterioro de la vida política. Dos dimensiones -no son las únicas- la han degradado: las campañas negativas sistematizadas, profesionalizadas y la brutalidad retórica. Y en nuestro barrio geográfico no nos escapamos de tan lamentables síndromes.

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