¿Hasta cuándo?

¿Hasta cuándo?

Febrero 10, 2017 - 07:40 p.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Los empresarios deben promover la transparencia en la financiación de las campañas electorales. No hay para qué entrar en el tema de las múltiples formas que existen para financiarlas, así haya prohibición legal. Hace quince años el caso de la compañía Enron en los Estados Unidos dio lugar a muchos escándalos y preocupaciones por el papel que había jugado en la financiación de muchas campañas. Es que en esta materia las prohibiciones legales son un hazmerreír. Ahora Odebrecht lo pone dramáticamente en evidencia. La decisión del Fiscal en Estados Unidos la obliga a revelar su participación en la financiación de campañas en Brasil y en diferentes países, Colombia entre ellos.

Sabemos que el sector de infraestructura es por antonomasia corrupto en todas partes del mundo. Ello explica que la Cámara de Infraestructura, hace varios años, hubiera hecho cuidadoso y costoso esfuerzo para establecer un código de ética y un tribunal que se encargara de su vigencia. Al respecto no se puede incurrir en ingenuidades.

Hay otros sectores muy expuestos a la corrupción. El de salud ha sido muy vulnerable y lo hemos visto hasta la saciedad. El de educación también: colegios fantasmas, profesores fantasmas, alumnos fantasmas. ¡Y qué decir del mundo del deporte! Ahí está la Fifa, o los Juegos Nacionales de Ibagué. La enumeración es interminable. Cuando se examinan las estrategias anticorrupción, se observa una ausencia de focalización en los sectores claves. Las leyes y estrategias gaseosas no ayudan. Hay suficientes en el mundo como para seguir incurriendo en ellos para presentarlos como fórmulas salvadoras. No más. No es así. Hay que apelar a los pocos instrumentos que se han identificado como eficaces.

¿Eficacia en la lucha anticorrupción? Algunos creen que no es posible. Están equivocados. Los ejemplos están a la vista. ¿Cómo es posible que tantos países hayan sido sorprendidos por la decisión de un Fiscal en los Estados Unidos? ¿Por qué ese Fiscal logra información precisa sobre los países, los montos de los sobornos, las personas implicadas? Por fortuna existe esta cooperación global frente a empresas globales, pero es hora de que aprendamos. Lo de Odebrecht habría podido pasar desapercibido por el resto de nuestros días… Conocemos los casos, si se quiere más recientes, pero cuántos años lleva en Colombia esta compañía. Desde cuándo ha estado repartiendo sobornos. Y no nos pellizcamos, seguimos esperando datos de Nueva York. Así no puede ser. El escándalo Odebrecht explotó hace más de dos años. ¿Qué hicimos? No reaccionamos oportunamente. No hacemos nada eficaz ni antes ni durante los procesos de contratación, está demostrado. Los nuevos escándalos deben dar lugar a aprendizajes. No es la primera vez. Recordemos la Ericsson, o la Siemens, etc.

Regresemos al tema. Los empresarios deben tomar la iniciativa o, al menos, pronunciarse en favor de una total transparencia en la financiación de campañas. La preservación del Sistema Democrático y de la credibilidad y confianza en políticos y empresarios, está en juego. No es cualquier cosa. Están equivocados cuando creen que con contribuciones abiertas o escondidas, legales o ilegales, están obteniendo beneficio.

Es al revés. La idea de que hay un ‘do ut des’, doy para que me des, un trato de reciprocidad, termina funcionando perversamente; se benefician más los que dieron sumas más gruesas… Y esas sumas, en ocasiones, son ilegales.

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