¿Encuestas confiables?

¿Encuestas confiables?

Octubre 24, 2015 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

Que son influyentes; que no lo son; que su multiplicidad y diferencias se compensan y así su impacto se neutraliza; que la desconfianza innata de los ciudadanos y su escepticismo morigeran el alcance de sus resultados.La verdad verdadera es que son tan influyentes que los partidos políticos pagan sumas significativas para que éstas se realicen y lo propio hacen algunos medios de comunicación. Algunas jamás se divulgan. Es posible que los dirigentes políticos les otorguen más credibilidad que los propios ciudadanos.Los franceses hablan de sinceridad política y buscan que la legislación la haga respetar. Su Senado presentó un informe elaborado por un grupo de trabajo multipartidista que trae 15 recomendaciones. Mencionaré solamente algunas que cubren tres capítulos así: 1- sondeos más sinceros y más transparentes, 2- una ley más coherente y 3- fortalecer la legitimidad y la eficacia de la Comisión que los vigila.En primer lugar la ley cubre todos los sondeos políticos. Esto es muy importante. En radio y televisión se presentan resultados de preguntas que se le formulan a la opinión pública y no se dice cuál fue el método, cuántas personas respondieron y durante cuánto tiempo. Y si hubo un muestreo o, simplemente, la gente llamó o contestó.La Comisión encargada de la vigilancia debería hacer observaciones metodológicas que deberían incluirse en el momento de la publicación. Es una buena guía para el lector. Esta Comisión debería presentar un informe anual al Presidente de la República y a los Presidentes de las Cámaras del Congreso. La opinión pública debe saber si esta Comisión cumple su labor pública o no.Es evidente que en Colombia la autoridad correspondiente no cumple las expectativas. ¿Hasta cuándo se pueden publicar encuestas? Es también un tema de debate. En este caso el informe recomendaba que hasta 48 horas antes del día de elecciones. Se busca también que la Comisión que vigila tenga una composición más equilibrada; que se incluyan personalidades calificadas, no seleccionadas por las instancias partidistas. Todo ello para enriquecer los códigos de ética que, desde hace décadas, se han adoptado. Se recuerda que estos sondeos fueron creados por George Gallup en 1935 en los Estados Unidos. En Colombia comenzaron a realizarse en los años 60.Uno de los momentos clave en el debate sobre la veracidad o sinceridad de las encuestas tuvo lugar en Gran Bretaña en junio de 1970. La mayoría anticipó una victoria del Partido Laborista con un margen entre 2% y 9%. Triunfó el Partido Conservador con un margen del 2,4%. El desconcierto fue tremendo. Gallup había acertado en las siete elecciones anteriores. Los estudiosos dicen que era demasiado para creerlo porque aún los márgenes de error fueron inferiores a lo que se considera aceptable. La sociedad se había acostumbrado a creer en la precisión de las encuestas.En Colombia las encuestas han venido perdiendo credibilidad. Las equivocaciones sobrepasan en mucho los márgenes tolerables de error. La Silla Vacía ha hecho una revisión de resultados que pone en evidencia esta situación. Si en esta ocasión ocurre algo parecido, sería indispensable revisar lo que está ocurriendo y sugerir las reformas indispensables. Y no olvidar que las encuestas hablan en términos de probabilidad y no de certeza. Encontrar el punto adecuado no es fácil.

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