¿Dos candidatos?

¿Dos candidatos?

Abril 27, 2018 - 11:50 p.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

La primera vuelta busca seleccionar dos candidatos. Es una eliminatoria. Por eso algunos dicen que la elección del 11 de marzo cumplió esa función. Habría escogido a Iván Duque y a Gustavo Petro y descartado a los demás. Con todo, desde el 11 de marzo lo que los políticos han venido trabajando es cómo aprovechar la primera vuelta real, la del 27 de mayo, para modificar ese resultado. Y, entonces, eliminar a uno de los dos seleccionados o a ambos para cambiar el sentido de la contienda.
Hasta el momento no parece que esa estrategia esté alcanzando el propósito buscado. Sergio Fajardo y Vargas Lleras no han logrado, por lo menos en las encuestas, poner en duda lo que ocurrió el 11 de marzo.
Pero todavía hay espacio político para que eso ocurra y, por ello, es que prefiero decir que el 11 de marzo no fue una primera vuelta sino que presidencializó ese momento electoral al haber señalado dos punteros y al haber dificultado, al mismo tiempo, el desempeño electoral de los otros candidatos.

El presidente Uribe, no obstante que les entregó a sus adversarios el derecho a escoger el candidato del Centro Democrático, logró que los ciudadanos que participaron en la Consulta Interpartidista prefirieran al candidato in pectore de Uribe, que era Duque. Petro, hábilmente se incorporó a esa consulta, al escoger como rival al exalcalde de Santa Marta, a quien él mismo día descartó como compañero de fórmula.
Mantuvo una división de la Izquierda al haber engañado a Clara López quien terminó de compañera de Humberto de la Calle. Así, la Izquierda va dividida, Petro, Clara y Robledo, quien acompaña a Fajardo no obstante los amagos de disensión interna en el Polo Democrático. Las otras candidaturas afines se esfumaron, la de Rodrigo Londoño (Farc) y la de Piedad Córdoba.

Quedaban dos fuerzas políticas que carecían de candidato, para cambiar los resultados del 11 de marzo. Y a estas alturas no es claro que hayan incidido en afectar lo que decidió la Consulta Interpartidista. Insisto, todavía hay cuatro semanas antes del 27 de mayo. Un tiempo muy valioso en política.

Se podría ensayar una interpretación que encuentra asidero en los análisis que, por ejemplo, hacen los franceses, de lo que ocurre en la segunda vuelta. La presidencialización de la Consulta Interpartidista que terminó escogiendo un candidato de Derecha o Centro-Derecha y uno de Izquierda Radical, Duque y Petro, se ha traducido en una ventaja para ellos y una gran desventaja para los demás. Tenemos una especie de efecto del éxito, que está favoreciendo a Duque y a Petro. El hecho de que hubieran participado exitosamente en la Consulta, que los otros candidatos no hubieran jugado en la misma y que las encuestas, todas, reiterativamente señalen que hay dos punteros, que estos son los que resultaron de la Consulta, ha generado esa disminución del Voto en Blanco, de los indecisos y no les ha permitido a los otros candidatos capturar esos votos disponibles. Todavía queda margen que no es despreciable, que podría sumar un 11% y un formidable tesoro de votantes que nadie mueve, que son los abstencionistas que pasan de 18 millones de votantes. Si alguien moviera un mínimo porcentaje de los mismos, las cosas cambiarían…

¿Acaso este escenario es inmodificable?

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