Democracia y gremios

Democracia y gremios

Febrero 14, 2015 - 12:00 a.m. Por: Fernando Cepeda Ulloa

La ‘Silla Vacía’ elaboró un informe muy cuidadoso -como acostumbra- sobre la división que existe en el sector ganadero y lechero con respecto al funcionamiento del gremio cúpula, La Federación de Ganaderos y el Fondo que administra los recursos que provienen de los parafiscales, que sobrepasan los $100.000 millones al año.La controversia gira en torno de una cuestión fundamental, a saber, la vieja teoría que dice: si no hay representación no hay razón para pagar impuestos. Algunos sectores alegan que no están bien representados en Fedegán y que no gozan de participación adecuada en la toma de decisiones.La Constitución de 1991, además de reconocer los derechos fundamentales y darles vigencia práctica, establece mecanismos amplios y múltiples de participación en todos los niveles. Infortunadamente, la ley estatutaria que reglamentó el tema estableció requisitos difíciles de superar y por tanto, referendos, consulta popular, plebiscito, etc. no han tenido la eficacia buscada. No sobra decir, que una ley que la modificó está todavía en la Corte Constitucional, después de casi dos años para su revisión. Los borradores sobre los acuerdos que se están conversando en La Habana, en cuanto al segundo punto de la agenda, la Participación Política, le dan nuevo aire a este tema. En mis clases y conferencias llamo la atención sobre la urgencia de que la ciudadanía y las asociaciones y gremios que la representan se preparen para una etapa en la cual la participación será clave como mecanismo que contribuye al proceso decisorio.Gremios económicos, asociaciones profesionales, sindicatos, partidos políticos, tienen que adoptar medidas que aseguren que sus miembros pueden -y deben- participar en la vida de la organización que los representa. No hay posibilidades reales de participación y no hay información relevante, si no hay transparencia. La participación es complemento de la Democracia Participativa. Le da más legitimidad y le aporta eficacia. Contribuye a una deliberación más completa siendo una manera de asegurar que políticas y determinaciones que se adoptan serán las más apropiadas. El déficit de deliberación, el déficit de participación, reflejan un déficit democrático.La Federación de Cafeteros ha dado, desde hace algún tiempo, ejemplo cada vez más significativo con respecto a la utilización de procesos democráticos en su interior. No obstante, hay dificultades que se ventilan públicamente, como ocurrió en el último congreso cafetero, en el cual el presidente Santos tuvo que jugar papel de moderación. No es fácil poner de acuerdo a diferentes corrientes con perspectivas distintas. Pero es esa forma abierta de ejercer la Democracia la que lleva a instituciones más sólidas, creíbles y que logran la confianza de sus socios, de la ciudadanía, y del Gobierno. Es un aprendizaje difícil que se debe refinar en forma permanente.Alguna vez, por allá en los años 60 critiqué la gremialización de la política. Hoy critico la casi total desgremialización de la política. Infortunadamente se confunde política con lo electoral. Todo lo electoral es político, pero no toda la política es electoral. Y los gremios tienen el deber de participar en el escenario de la política nacional. No limitarse a la defensa legítima de sus propios intereses sectoriales, claro está, dentro del respeto al ámbito de las instituciones gubernamentales.La sociedad civil es elemento esencial de la gobernabilidad democrática.

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