Menos Cumbre y más Alianza

Menos Cumbre y más Alianza

Febrero 23, 2014 - 12:00 a.m. Por: Esteban Piedrahíta

Mucho se ha hablado en las últimas semanas en Cali sobre la localización de la más reciente Cumbre de la Alianza del Pacífico, pero casi nada se ha dicho sobre lo verdaderamente importante: ¿Cómo vamos a aprovechar la oportunidad que nos abre este bloque económico para generar bienestar a nuestra gente? ¿Cómo vamos a lograr que esta nueva plataforma sirva para que nuestras empresas crezcan y para crear y atraer nuevas firmas y así construir prosperidad?Es notable que muchas de las oportunidades empresariales identificadas en los estudios del gobierno para la conformación de la Alianza están alineadas con nuestras potencialidades. Se mencionan posibilidades, por ejemplo, en galletería y chocolatería, cosméticos, y avicultura (especialmente huevos). Por el lado de los servicios, tema novedoso en los acuerdos comerciales firmados por Colombia, se identifican oportunidades para la exportación de software, entre otras.Estas demandas encajan muy bien con clusters locales dinámicos como el de ‘snacks’, liderado por firmas como Colombina, Aldor, Yupi y Mondelez; el de “bienestar y belleza” donde actúan compañías como Belleza Express, Recamier y Johnson & Johnson; el de “nutrición proteínica” donde están empresas como Santa Anita Nápoles, Bucanero y Pronavícola, entre otros. En estos tres clusters actúan además decenas de firmas nacionales y extranjeras establecidas en la región que producen ingredientes, insumos, empaques, etc. El Valle aloja también el cluster de “software para empresas” más fuerte del país, encabezado por Carvajal Tecnología y Servicios, Open International Systems, Siesa y Compunet. ¿Cómo utilizar la Alianza para potencializar éstas y otras dinámicas empresariales clave en la región?Mexicanos, peruanos y chilenos ya son inversionistas importantes en el Valle. En años recientes, aparte de comprar almacenes de cadena y construir hoteles, han adquirido firmas manufactureras como Centelsa, Flexa, Quimpac y Lafrancol, algunas de ellas insertadas en los clusters ya mencionados y la última en el de “salud”, donde el Valle tiene enormes fortalezas en la parte clínica y farmacéutica. Debemos, a través de Invest Pacific, buscar más inversión de estos países, identificando empresas que nos ayuden a cerrar brechas u ocupar vacíos en las cadenas de nuestros clusters dinámicos o emergentes. En el frente frutícola, por ejemplo, aunque ya hay una inversión chilena (Olmué), la manera más rápida y eficiente de aprender y crecer sería vinculando a la región más firmas de nuestros tres países socios que tienen trayectorias exitosísimas en exportación de frutas.Chile, México y Perú en conjunto son ya el primer mercado de exportación del Valle con una participación del 21% (unos US$450 millones por año). Sin embargo, esta cifra representa escasamente el 1 por mil de sus importaciones totales. Hay diversas maneras de aprovechar el mayor mercado que ofrece la Alianza (el octavo del mundo con un PIB conjunto de US$2 billones). Una es invirtiendo en los demás países, como ya lo han hecho empresas como Manuelita, Fanalca, Carvajal, Incauca, entre varias otras. Otra es vía exportaciones, quizás en alianza con firmas de esos países. Y otra más es buscando encadenamientos con empresas complementarias de esos países para llegar a mercados en el Asia. Para identificar y aprovechar estas posibilidades es indispensable adquirir un conocimiento detallado de los tejidos empresariales y dinámicas de mercado de nuestros países socios. ¡Manos a la obra!

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